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2013 Menos anfetaminas y más rEDUvolution (cuaderno de campo meses Marzo y Abril proyecto Breaking the Membrane)


41 Menos anfetaminas y más rEDUvolution

Hoy se han invertido las tornas y de entrevistar he pasado a ser entrevistada. El causante de este cambio ha sido Gordon Fisher, uno de los autores del documental crítico con Colby Biccentenial que me ha invitado a participar en el video que está realizando como trabajo final de sus cuatro años: un reportaje que trata sobre lo que se denomina Learning diferences término que refiere a las personas que tienen “problemas” a la hora de aprender de forma estándar como la dislexia y múltiples trastornos por déficit de atención e hiperactividad más conocidos por TDAH o en inglés ADHDEste es un tema que desde hace unos años está cobrando mucha visibilidad y parece que en todos los colegios, todas las familias, en todos los entornos educativos resulta que ahora hay miles de niños y niñas con TDAH que molestan en sus clases y a los que se les receta la pretendida solución, anfetaminas, sin el más mínimo recato y que los convierte en adictos desde edades cada vez más tempranas. Mi pregunta es: ¿cómo puede ser que hace tan solo diez años este síndrome no existiera? ¿Y cómo puede ser que en muy poco tiempo de no existir casi casos cada vez haya más? Desde mi punto de vista, tanto el término como su solución toman parte de un tinglado diseñado por las farmacéuticas para CREAR UNA ENFERMEDAD QUE NO EXISTE y, de esta manera, incrementar enormemente sus beneficios, y en lo que se están apoyando una vez más es en la obsolescencia del sistema educativo: ¿cómo puede soportar una niña de seis años estar sentada en una silla más de ocho horas? ¿Cómo soportar el aburrimiento, la falta de pasión y de placer, el estatismo, a profesores que no les interesa el trabajo que tienen? La solución no es convertir a los niños en adictos a las anfetaminas sino en hacer la rEDUvolution. 

40 Reverse mentoring: Why, How, What and So

Tras la recolección de información viene el análisis de manera que hoy hemos tenido una intensa sesión en la que hemos profundizado en las catorce conversaciones que hemos realizado entre todos, destilando los datos y trabajando las subcategorías para organizar la última parte de un trabajo de investigación, su difusión, que en el caso de BTM se realizará a través de la intervención en el Colby Undergraduate Research Syposium que tendrá lugar el viernes 3 de Mayo así como la posterior realización de un artículo. Hemos decidido dividirnos el trabajo estructurado en cuatro partes: Why? How? What? and So? es decir Por qué? Cómo? Qué y Ahora qué? Estas cuatro preguntas me parecen una manera muy acertada de ordenar la información que estamos generando para hacérsela inteligible a otras personas y tengo que decir que esta a sido una sesión de reverse mentoring en la que Andrew es el que me ha enseñado a mí esta forma de organización. Cada vez tengo más claro, como Sugata Mitra, que el aprendizaje solo aparece en la interacción con los demás, de forma colaborativa, en grupo, discutiendo lo que dicen otros. Y la sesión de hoy lo atestigua: nadie sabe más que los demás, solo sabemos cosas diferentes que podemos decidir o no compartir. Ocultar que los profesores aprenden de los estudiantes no solo es absurdo sino inmoral. Visibilicemos el reverse mentoring.

39 They can play: Colby sale del armario

Visualizar lo que está oculto es la primera forma de transformar  la sociedad y eso es lo que parece que está llevando a cabo la administración en el campus mediante una serie de acciones entre las que se encuentra They can play http://www.colby.edu/colby.mag/issues/64/article/1456/they-can-play/  un proyecto en el que los atletas homosexuales salen del armario y debido al cual  el arco iris ha recubierto el centro de la masculinidad de Colby: la fachada de Miller Library. ¿Qué querrá todo esto decir? ¿Realmente la administración se está tomando en serio las peticiones de Reclaim Colby con respecto a la marginación de las minorías en el campus o es simplemente una manera cosmética de enmudecer a los estudiantes? ¿Por qué se hace esta petición desde el mundo del deporte que es precisamente el más homofóbico del campus? ¿Cómo serán tratados a partir de ahora los estudiantes que han hecho pública su homosexualidad? La inclusión de las minorías es un tema pendiente en gran cantidad de las instituciones universitarias que conozco: a pesar de que muchas de ellas se autodefinen como progresistas y críticas la realidad es que, tal y como estamos viendo en el presente proyecto, las pedagogías invisibles de las clases hegemónicas impiden que todo aquello que no entra dentro de sus parámetros se haga un hueco estable, duradero, explícito Esta contradicción entre lo que decimos que somos y lo que somos realmente cimenta la posuniversidad en la que nos encontramos, lo que hace urgente y necesario detectar y analizar las narrativas ocultas quizás para seguir sin tener nada claro pero por lo menos diferenciar entre las dos partes de un discurso que nos dice que solo tiene una parte. 

36 Educar para la creatividad desde el aburrimiento

Hoy he asistido a la conferencia David Oxtoby, presidente del Pomona College, el cuarto liberal art college en el ranking de los “mejores”. Tengo que decir que todo ha sido bastante aburrido debido al texto escrito que Oxtoby ha leído con bastante soltura, pero leído al fin y al cabo. La conferencia ha tenido por nombre Chaos and Creativity: Liberal Education for the 21st Century. El contenido no ha estado del todo mal y en el comienzo el orador ha elegido la comparación entre análisis (las clases) y la síntesis (el aprendizaje extracurricular) definiendo la primera actividad como la habilidad para coger un tema concreto y dividirlo en piezas más pequeñas, en pasos manejables. Tras una larga disertación sobre las diferencias entre el lado derecho e izquierdo del cerebro (que hoy en día ya puede entenderse como un lugar común nada original) y la necesidad de formar a los futuros trabajadores en ambos lados, la palabra que este hombre ha repetido más veces ha sido creatividad y la verdad es que la conferencia ha sido poco creativa. Las preguntas que la audiencia a efectuado al final han sido mucho mas interesantes por que, una vez más, Oxtoby no ha trabajado a la manera de la teoría que nos ha venido a enseñar. NO PODEMOS CAMBIAR EL CONTENIDO SIN CAMBIAR LA ARQUITECTURA.

31 ¿Qué significa ser Associated Researcher in Disrupting Education?

Hoy ha sido el primer día de clase tras el Spring Brake pero el campus ha permanecido vacío debido a que llueve sin parar, una lluvia densa, obesa, que hace que la nieve desaparezca de un plumazo. Durante la pausa del trabajo de campo he estado revisando las dos conversaciones que llevo realizadas y comentando con Paloma Manzanera como iniciar en análisis de datos. También he reestructurado el mapa de categorías que al final he reducido a 11. Aproximadamente a las 12, Celeste (la secretaria administrativa del Departamento de Educación) ha venido a mi despacho a preguntarme si quería colocar algún tipo de cartel identificativo en mi puerta y, como si una voz interior me lo dictara le he dicho que pusiera (por favor) Associated Researcher in Disrupting Education a lo que ella me ha preguntado, como no podía ser de otra manera, qué significa disrupting education.  En mi no del todo perfecto inglés le he contado que ser disruptivo en educación significa romper con los modos obsoletos de hacer pedagogía, por ejemplo: que en las clases tradicionales todo el mundo se sienta en sillas, pues en las clases disruptivas se suprimen las sillas y los participantes bailan, que en las clases habituales no se permite comer en clase, pues en las disruptivas se organizan desayunos, que en las clases anteriores el profesor habla sin cesar, pues en las clases disruptivas el profesor da la clase con la boca cerrada. Celeste ha entendido el concepto y su pregunta me ha servido para preguntarme a mi misma lo que le he sugerido como mi referencia y estoy desde entonces dándole la vuelta a la idea de que investigar en este tema consiste básicamente en situar a los docentes al borde de un abismo por que vivimos en un momento histórico en el que no sabemos a qué se dedicarán las personas a las que estamos educando, no sabemos quien las contratará (si es que el trabajo por cuenta ajena existe en los próximos veinte años), no sabemos que herramientas serán las necesarias para desarrollar sus tareas (fundamentalmente por que no están inventadas) y tampoco sabemos dónde se llevarán a cabo dichos procesos por que las fronteras entre lo público y lo privado se van deshaciendo paulatinamente. Investigar en educación en estos momentos es completamente disruptivo por que consiste en investigar para la incerteza, lo inesperado, la sorpresa total. Una tarea muy excitante y que cada día compartimos más y más docentes, así que creo que lo que figura sobre mi puerta puede ser una definición que nos represente a muchos. 


2013 El museo rizomatico neoyorkino: creando encuentros biográficos de conocimiento transoceánico


Entre NY, Barcelona y Madrid hay toda una masa de océano que nos separa. Pero si esa masa la consideramos en vez de cómo una barrera como un flujo conector podemos transformar la ausencia en una serie de encuentros. Utilizando la ciudad de NY como metáfora, a las personas involucradas en esta semana de mi vida como agentes creadores y a los eventos sucedidos como las piezas, nace el Museo Rizomático Neoyorkino. Un museo que es una ciudad entendida como un contexto de producción de significado personal, un lugar que facilita experiencias a través de las cuales se generen conexiones con la vida y que acoge sistemas de participación introduciendo lo personal como una alternativa a lo hegemónico. 

El Museo Rizomático Neoyorkino (MRN) es una experiencia que empieza en el año 2010 cuando vine Nueva York para impartir en el New School for Social Research la charla Visual terrorism: narratin fears of body, class and cultural difference y que no documenté en este blog por que sencillamente no existía. Esa semana la compartí con Elizabeth Ellsworth, autora del libro Teaching Positons (traducido de forma realmente impecable por Laura Trafí-Prats, profesora de Educación Artística en la Universidad de Milwaukee) y con Dipti Desai, especialista de nuestra área de estudio en la NYU y quien nos llevó a Clara Megías y a mí a diferentes lugares de la ciudad y nos presentó iniciativas  como www.rethinkingschools.org.
Han pasado tres años y en esta visita resulta que en NY se encuentran trabajando varias de las profesionales que investigan alrededor de la educación artística en museos y con las que la red de afectos más que profunda. La primera de ellas es Andrea de Pascual, que se encuentra cursando el Master En Educación Artística de la NYU y cuyo proyecto de investigación doctoral se centra en el desafío que tienen en estos momentos los museos de artes visuales para resituar al público al mismo nivel de producción intelectual que los artistas. Todo su trabajo se puede encapsular dentro de lo que ella misma define como el museo rizomático y que se basa en la idea deleuziana de la producción no jerárquica del conocimiento. Sara Torres es la segunda investigadora (con la que tengo el placer de compartir mi trabajo en la UCM) y cuyo interés se centra en el archivo como sistema de visualización de los departamentos de educación en los museos de artes visuales. Y la tercera es Magali Kivatinezt quien en estos momentos es Latino Cultural Program Consultant en el Brooklyn Museum of Art y quien investiga entorno a los programas que los museos están diseñando específicamente para esta comunidad en EEUU. Estando ya presentadas las agentes productoras de conocimiento y el contexto de producción, falta por explicar las piezas del MRN que han sido tres encuentros: una charla, una cena y varias visitas a museos.

La charla ha tenido lugar en la NYU con el nombre We are teachers. We are artista. Rethinking education as a cultural production que llevé a cabo con la colaboración de Andrea y Sara. Ha constituido un evento en el que hemos querido visualizar una vez más los problemas de las jerarquías en el mundo de la educación artística en el que las expectativas entre ser profesor o artista entran en conflicto situándose claramente una por encima de la otra. Este es un problema especialmente grave en las facultades de Bellas Artes donde la opción de ser profesor se entiende como una necesidad en vez de cómo un deseo de manera que se atribuyen a la función profesoral cantidad de valores peyorativos con respecto a los de los artistas, atribuciones que necesitamos desestabilizar. Reivindicando la figura profesoral dentro del concepto de intelectual transformativo, agente con una potencia transformadora más directa que la de otros productores, el seminario comenzó con la rotura de formatos mediante el perfomance en la que las asistentes tuvieron que elegir entre ser artistas y ser educadoras ante la atenta mirada de un falso Picasso.  La charla se prolongó con la cena que ofreció la NYU en la que estuvimos hablando de las enormes diferencias del sistema educativo estadounidense y el español y la obsesión del primero por la medición estandarizada.

El sábado 13 tuvo lugar la Regenerative Dinner, el encuentro en la que por fin se conocieron autora y traductora, Elizabeth y Laura, y a la que asistimos el resto de agentes del Museo Rizomático Neoyorkino. Fue un evento cargado de conocimiento descentralizado por que ya sabemos que en la reunión se generan mas sinergias que en las clases. Las conversaciones fluyeron desde los feminismos hasta los toros, pasando sobre todo por la rEDUvolution y como todas las asistentes estamos realmente preocupadas en acometer en cambio de paradigma ya sea desde la universidad, desde los museos o desde las propias prácticas artísticas (Elizabeth y Jamie Kruse han constituido el colectivo Smug Studio desde donde producen obras y publicaciones como la que se puede descargar desde http://punctumbooks.com/titles/making-the-geologic-now/) Entendiendo las cenas como piezas de museo de nuevo lo personal se hace político mediante conversaciones en las que las fronteras se difuminan.
Y para terminar, los encuentros con otros artistas se establecieron a través de sus obras y mi biografía en el MOMA, el Brooklyn Museum, y el PS1. La primera pieza que me inspiró fue la acción de Tilda Swinton The Maybe mediante la que pasa ocho horas al día metida en una vitrina en un lugar y un día inesperado. ¿Que pedagogía se esconde detrás de una mujer viva en una vitrina? ¿Qué realidades puedo conectar desde mi biografía con esta acción que resitúa lo real al mismo nivel que lo hiperreal, el cuerpo imperfecto de la artista con el cuerpo imperfecto del público que hay fuera? La pieza de Duglas Gordon Play Dead Real Time nos invitó a participar y formar parte de la obra cuando nuestras sombras se colaron y le hicieron cosquillas al elefante enlazando lo de dentro con lo de afuera y cuestionando la autoría.
Al día siguiente, nuestros pasos nos llevaron al Brooklyn Museum para conocer la obra del artista nigeriano Anatsui quien nos introdujo en las complejas relaciones entre los detritus occidentales (los nuestros) y el reciclaje en Nigeria mediante unas piezas altamente retóricas que nos invitaron a reflexionar entre las antístesis de las texturas de las chapas de botellas que relumbran como el oro.
Y la visita no puedo terminar mejor que viendo en directo una de mis piezas favoritas The Dinner Party de Judith Chicago que representa de forma tan personal como si la hubiese hecho yo la resignificación de las mujeres en la historia occidental. Para terminar, en el PS1 James Turrel  hizo realidad  con Meeting la posibilidad de contemplar el cielo desde una perspectiva estética en vez de meteorológica.

Enlazar, comer, reprogramar, ir al parque, meterse en una vitrina o recomendar constituyen los encuentros que han popiciado que mi relato y el de todas las personas con las que me he relacionado estos 10 días hayan colisionado. Encuentros porosos que van más allá del espacio y del tiempo y que generan museos pequeños, preciosos y efímeros: 

los museos de mi biografía.  

2013: Eliminando el simulacro: de las asignaturas como temas de estudio a las asignaturas como marcos de acción


Hay pocas veces en la vida en las que encuentras justo lo que estabas buscando y esta semana parece que ha sido una de ellas. María, una de las estudiantes con las que he compartido asignatura el cuatrimestre pasado, dejo en mi muro de Facebook una de las TEDtalks incluidas dentro de la categoría Re-imagining school, doce charlas en la que los conferenciantes hablan sobre como llevar a la práctica la revolución educativa.
Edifico de Artes de la Universidad de Maine
Una de las speakers es Liz Coleman, directora de Bennington College uno de los Liberal Art Colleges (LACS) más importantes de los EEUU y quien precisamente aborda en la charla cómo los valores en los que los LACS fueron fundados han desaparecido de estas instituciones en la actualidad. Liz Colemman explica de manera impecable como repensar la posición educativa que sustentaba su institución, la llevó a cambiar por completo la organización y las metodologías del centro así como la recuperación del pensamiento crítico como una de las características centrales de la enseñanza. De entre todo su discurso, una frase emergió como una flecha hasta mi cerebro cuando Coleman explica que una de las transformaciones que acometieron en Bennington fue la de dejar de considerar las asignaturas como temas de estudio para pasar a entenderlas como marcos de acción. Esta frase representa de manera maravillosa lo que para mi significa aprender: aprender no consiste en estudiar para aprobar un examen, aprender significa generar conocimiento para transformar la realidad, para actuar, para evolucionar, para desencajar, para oscilar. Creo que esta frase explicita a la perfección lo que significa pasar del simulacro a la experiencia, una experiencia que no tiene sentido sin repercusión social ya que el aprendizaje tiene que servir para algo, tiene que anclarse en el exterior y cambiar de alguna manera las desventajas políticas que nos rodean.


Justo después de escuchar la maravillosa charla de Coleman, ayer participé en la reunión anual de los educadores de arte de la región de Maine que tuvo lugar en Universidad de Maine en Orono, coordinada por Laurie Hiks, una de las profesionales de Norte América que más se acerca a mi visión posmodera de la educación artística, especialmente preocupada en problemas de género y directora de la revista más prestigiosa del sector Studies in Art Education.
Interior edificio Artes Universidad de Maine
Además de la conferencia de Kerry Frieedman: Visual culture and learning comunities, tuve la oportunidad de asistir al taller New spaces of pedagogical possibility impartido por Kelly Hrenko profesora de la University of Southern Maine en colaboración con la artista visual Mihku Paul ambas preocupadas en como transformar el currículum y conseguir que el arte de los nativos americanos se contemple en el aula como parte de la cultura visual contemporánea para niños y jóvenes.
Kelly Hrenko y Mihku Paul 
La integración de los nativos americanos en el sistema escolar formal es uno de los problemas mas controvertidos dentro de la sociedad estadounidense y especialmente de los estados en los que existen reservas como es el caso de Maine. Y es un problema que además de controvertido es invisible por que a nadie le preocupa la educación de esta parte de la población que no hace sino recordar a los actuales pobladores los terribles sabores de la colonización siendo mejor mirar a otro lado para que el espejo no refleje la imagen de un genocidio lavado por John Wayne. Pero resulta que profesionales de la educación artística como Hrenko y Paul se enfrentan al problema desde la educación llevando a práctica la frase de Coleman, dejando de considerar las asignaturas como temas de estudio para acometerlas como marcos de acción, en este caso de profunda acción política.
Con Laurie Hiks  (en el centro)y el equipo de organizadoras del evento
El proyecto que han llevado a cabo en la reserva de Anishinabe en Minnessota, pretende reconectar nociones como espacio, cultura e identidad desarrollando acciones en las que todos los estudiantes experimentan la cultura Ojibwe como parte de su contexto cotidiano. En una segunda etapa, el proyecto tuvo lugar con la nación Wabanaki a través de la resignificación del paisaje y la idea de que la topografía puede entenderse como portadora de significado en un intento por demostrar que las artes visuales de los nativos americanos van mucho más allá de hacer cestas. El trabajo de estas dos docentes se centra en cómo des-occidentalizar nuestra concepción de las artes visuales para afrontar el  trabajo con una producción cultural que desafía nuestros conceptos. De lo oral a lo escrito, de la experiencia al objeto, de la pérdida geográfica a la pérdida cultural, del lenguaje (y de todo lo que el lenguaje conlleva), el trabajo de Hrenko y Paul me da fuerzas para seguir luchando por valores e ideas que aparentemente parecen perdidos pero que pueden transformarse en fuerzas poderosas a través de una educación regenerativa y posibilitadora.