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2013 El museo es una escuela I: la 9ª Bienal de Merco Sur como lugar de reencuentro (afectuoso) entre el arte y la educación


La verdad es que no se sabe muy bien si el Río Guaiba es un río o una laguna, su desembocadura es tan sumamente ancha que en algún momento de su cauce, la escala nos hace perder la referencia de manera que dudamos: ¿estamos ante un río, estamos ante una laguna o directamente nos encontramos frente al mar? La desproporción de su envergadura nos confunde y al mismo tiempo nos maravilla, un fenómeno que ocurre muy frecuentemente en un lugar de dimensiones extraordinarias como es Brasil. Este río/laguna baña con sus aguas marrones la ciudad de Porto Alegre un enclave que, haciendo honor a su nombre, celebra desde hace varios años uno de los encuentros con el arte contemporáneo más porosos y posibilitadores, la Bienal del Mercosur, un encuentro que se entiende a si mismo como un desafío curatorial y que en todas sus ediciones ha cumplido su promesa de investigar sobre los modos de trabajo con y a partir de las artes visuales contemporáneas. En estos momentos está sucediendo en Porto Alegre la 9ª Bienal de Merco Sur (la muestra finaliza en Noviembre) bajo el tema Si el tiempo lo permite, una frase que se refiere al clima, ese factor incontrolable que afecta por completo cada actividad que se lleva y no se lleva a cabo en nuestro planeta, elegido por la comisaria general Sofía Hernández Chong Cuy. 

Mónica Hoff y Sofía Hernández Chong Cuy
En el año 2007, la estructura de la bienal sorprende al mundo del arte  con una propuesta inaudita, la creación de la figura del Curador Pedagógico: al mismo nivel de importancia tanto económica como política, aparece esta figura profesional cuya misión en principio no estaba tan clara. Hasta que llegó Luis Camnitzer. Luis, un activista político que no quiere definirse ni como artista ni como educador ni como comisario ya que defiende la indisoluble relación entre estas tres posiciones es quien asume la responsabilidad de ser el primer curador pedagógico de la bienal y construir desde su visión, los elementos clave de esta figura. Desde entonces (estamos hablando de la 6ª Bienal), la dirección de la muestra ha respetado de manera intachable sus propuestas de manera que Marina de Caro ha cumplido este papel en el año 2009 (7ª Bienal), Pablo Helguera en el 2011 (8ª Bienal) y en esta edición (2013 9ª Bienal) el puesto ha recaído en la figura de Mónica Hoff.

De la misma manera que el cauce del Guaiba nos sobrepasa y nos confunde (¿río o laguna?) mi experiencia como agitadora invitada en la presente edición, ha trastocado mi visión sobre las relaciones entre arte y pedagogía así como las relaciones entre lo curatorial y lo pedagógico. Como pocas veces ocurre, la experiencia que he disfrutado ha supuesto un desbordamiento de sensaciones, afectos y aprendizajes que, como siempre ocurre en Brasil, ha superado la escala de lo predecible. Y esto ha ocurrido por que lo que he encontrado ha catapultado por mil lo que yo traía y, quizás lo más importante de todo, lo ha catapultado desde el plano de la realidad aunque ha sido tan reconfortante y maravilloso que a veces sigo preguntándome si no ha sido un sueño producido en el plano de la fantasía.

Bajo un programa genérico con el título De lo cosmético a la esencia: procesos contemporáneos en arte y educación he sido invitada a participar en Porto Alegre de la mano de Mónica Hoff , Analice Dutra y Gabriela Bon, las tres agentes culturales desde dos de las esferas transformadoras de la ciudad: la bienal por parte de Mónica y la UFRGS (Universidad Federal de Río Grade do Sul) por parte de Analice, mientras que la figura de Gabriela (Coordinadora de Formación de los Mediadores de la Nube de la Bienal) se encuentra en ese lugar entre aguas que en el fondo todas ansiamos ser. Conocedoras las cuatro de las diferencias imposibilitadoras de las instituciones que representamos, y con una conexión extraordinaria que nos ha posicionado mucho más allá de dichas diferencias, decidimos entendernos como una amalgama, un rizoma, un lodo fértil tal como el que hace crecer la exuberante vegetación del río Guaiba. Cuatro acciones inesperadas (que desgranaré en mi próximo post y que han consistido en el intercambio de propuestas entre el colectivo Pedagogías Invisibles y el grupo GEARTE, un curso de dos días en la UFRGS, la charla Ríos Voladores dentro del programa Redes de Formación así como un Laboratorio de Mediación Líquida dentro del programa de formación Escuela Casera de Invenciones ambos de la bienal), han constituido mi aporte a la creación de conocimiento en Porto Alegre.

Pero, como la extensión de este texto al contrario que la del río, es limitada, quiero trabajar mi experiencia en Brasil comentando el suceso que me parece más relevante de todos a los que he asistido, la comprobación de la 9ª Bienal de Merco Sur como lugar de reencuentro (afectuoso) entre el arte y la educación. Esta comprobación es tan rica y me parece tan importante compartirla que la voy a realizar desde tres aportaciones: un primer post (este) donde voy a desgranar la ideas de Camnitzer como eje base, un segundo post donde voy a comentar como esas ideas hacen rizoma con las de Mónica Hoff y se convierten en realidades afectuosas en esta la 9ª bienal y como ambas propuestas las he trabajado desde un plano más práctico en Porto Alegre en un último y tercer post.

Para ahondar en las ideas de Luis he de remontarme al texto que escribió como resumen de la experiencia de la bienal que él comisarió, un catálogo exclusivamente dedicado a lo pedagógico y denominado Educación para el arte/ Arte para la educación y que constituye, desde mi punto de vista junto con los dos volúmenes derivados del proyecto de investigación de la Documenta 12 coordinados por Carmen Morsch, la literatura más interesante y posibilitadora escrita recientemente sobre el tema que nos ocupa. El centro de la posición de Camnitzer se resume en el título de este post El museo es una escuela, una escuela en el que el artista aprende a comunicarse y el público aprende a hacer conexiones. Como podemos ver, el término aprendizaje se repite dos veces en esta definición constituyéndose en el proceso central del museo idea que comparto. Luis apoya este núcleo con una introducción maravillosa en la que desarrolla las ideas clave de su pensamiento en relación con la educación artística.
Taller de Mediación en la Escuela casera de Invenciones 
La primera idea importante es la reivindicación del arte y la educación como procesos generadores de conocimiento e inseparables uno del otro. Cuando leí por primera vez este texto, parecía que estaba leyendo mis propias reflexiones sazonadas por la fina ironía de Luis:  "En algún momento desafortunado de la historia, algún filisteo o algún grupo de filisteos que ocupaba una posición de poder decidió aislar el arte de la educación y degradarlo, de la meta-disciplina del conocimiento que había sido a la disciplina y artesanía que es hoy.” Esta frase no puede explicar de manera mejor y más elocuente el problema central y gravísimo de la educación artística actual, su separación del conocimiento. Miles de veces he hablado y escrito sobre esta visión exclusivamente manual de nuestro campo de estudio y me siento reconfortada al ver como otras personas piensan lo mismo. Además de incorporar el conocimiento como elemento base de la educación, Luís nos enseña que no pueden separarse uno de la otra: “El hecho es que hay que introducir arte en la educación como una metodología para adquirir conocimiento. El hecho es que hay que introducir nociones pedagógicas en el arte para afinar el rigor de la creación y para mejorar la comunicación con el público al que el artista quiere dirigirse. Pero el hecho es que no hay verdadera educación sin arte ni verdadero arte sin educación. El hecho es que el artista que no logra sobrevivir en el mercado va y enseña sin saber como enseñar. El hecho es que el profesor que no tiene ideas no se anima a recurrir al arte para tenerlas. El hecho trágico es que aceptamos socialmente que se puede enseñar sin rigor y que solamente se puede hacer arte por designación divina.” La creatividad como competencia clave del docente y la pedagogía como competencia clave del artista vuelve a conectar las dos figuras que en nuestro imaginario aparecen como antagónicas cuando, como tantas veces he defendido, no lo son y comparten miles de elementos lo cual no quiere decir que sean iguales.  
Texto en el catálogo general con los nombres de los 120 mediadores de la 9 Bienal

En una segunda parte del texto, Luís escribe sobre la idea del aprendizaje como eje central en una muestra de arte y la transformación de la bienal de Merco Sur en una bienal pedagógica: “…una bienal que profesa concentrarse en la función educativa del arte por encima de la idea de un campeonato mercantil. Con ello es la primera vez que una bienal de arte internacional trata de transcender su propia vocación expositiva para transformarse en un instrumento radicalmente dedicado a la transformación cultural.” Los que nos dedicamos a la educación artística estamos hartos de defender la importancia de lo pedagógico en los museos y centros de arte y, aunque hemos avanzado bastante y ya es impensable un museo sin departamento de educación, nuestro papel sigue entendiéndose como periférico debido al desligamiento del conocimiento de nuestro trabajo. Que una bienal de arte contemporáneo se defienda como pedagógica es algo inaudito cuando debería de ser cotidiano, una de las paradojas eternas que encontramos a nuestro paso y de la que esperamos que este solo sea el primer y no el único caso.

También comparto con Luís la idea del público como productor cultural independiente:  “Queremos lograr que el consumidor se vaya equiparando para ser creador; en otras palabras: para volver a rescatar al arte como una metodología de conocimiento. Queremos que el acento de la muestra no esté en exhibir la inteligencia del artista, sino en estimular la inteligencia del visitante.” En el debate por los rolles de artistas, comisarios, educadores y público, estos últimos son siempre las figuras que se entienden como transmisoras por lo que resulta urgente entenderlas como productoras, como creadoras, como agentes participantes en la autoría de las obras en un intento por deshacer las jerarquías invisibles, objetivo que se completa con la idea de lo pedagógico como centro de la propuesta curatorial y no al revés: “La nueva premisa es que la Bienal no debe de limitarse a ser una inmensa exposición de obras. Para nosotros la Bienal no es una exposición que resucita cada dos años, es una institución viva y continua que, dedicada a la educación del arte, funciona permanentemente. Dentro de sus muchas actividades, cada dos años continuará también organizando una muestra, pero como parte de su investigación pedagógica.” Tengo que pararme a releer esta frase cada vez que me topo con ella por que no puede explicar mejor esta visión de la educación artística en museos desde una óptica diferente, ¡la bienal como parte de una investigación pedagógica y no al revés! La bienal como pieza del puzle del aprendizaje, como miembro de un cuerpo total que no tiene cabeza ni órganos principales, donde la amalgama se genera entre todos los componentes intervinientes siendo uno de ellos la educación. Por que tanto Luis como yo, no es que queramos situar a lo educativo en el centro, lo que queremos es evidenciar que no hay centro y por esa razón lo educativo debe de pesar igual que lo demás.


Luis termina resaltando una transformación fundamental: “Para llevar todas estas ideas a buen puerto más que trabajar juntos tenemos que lograr convertirnos en artistas educadores y en educadores artistas a tal punto que todos, absolutamente todos, estemos empujando en la misma dirección.” Esta es la sensación que me llevo de Porto Alegre, la sensación de que las experiencias con las educadoras como Soledad o Snyder, con el público, con Sofía, con Mónica, con Analice y Gabriela, con las investigadoras de Gearte y con los artistas como Michel Zozimo, confluyen, suman, convergen y desembocan en un mismo mar. No sabemos si somos lo uno o lo otro y no nos importa: nadamos en el río, avanzando, disfrutando del baño pero, eso si, vamos juntas dando brazadas en la misma dirección...

¡Gracias!

(Continuará)


2013 rEDUvolution: o por qué es necesario un vídeo para explicar un libro






El día 2 de Octubre sale a la venta mi quinto libro rEDUvolution: hacer la revolución en la educación, un texto en el que llevo trabajando dos años y que se publicará en la colección Contextos de Paidós. Este es un texto en el que además de innovar en el contenido me ha parecido fundamental innovar en el formato por que sería completamente absurdo defender la narratividad y el lenguaje visual en el aula y editar un material que no atendiera a estas características. Y para lograr este propósito la profesional que se ha ocupado de la parte visual ha sido Clara Megías. Clara es profesora, música y artista visual. Comparte todas y cada una de las demandas de la rEDUvolution y, como se verá más adelante, ha sido capaz de comunicarlas visualmente formando equipo con Amanda Robledo, las hermanas Cámara Elisa Gonzálezproductoras culturales todas ellas incapaces de diferenciar dónde empieza su trabajo como artistas visuales y dónde acaba su trabajo como educadoras. Y en consonancia con esta preocupación por transmitir el conocimiento visualmente Elisa González ha realizado el vídeo de promoción del libro en el que ha plasmado visualmente las principales ideas que quiero transmitir 

La primera de ellas tiene que ver con la realidad de que en el momento en el que estamos viviendo, asistimos día a día a situaciones que tan solo hace unos años nos hubieran parecido inverosímiles. Si miramos el mundo del periodismo, resulta que los diarios, ese soporte de información que parecía sagrado e inamovible, que comparaban y leían con total credulidad millones del personas, se encuentra casi en vías de extinción. Debido a la expansión de Internet, el periódico en formato papel es cada día menos utilizado, al mismo tiempo que esos mismos diarios no saben todavía cómo rentabilizar sus formatos on-line. Ahora miremos el mundo de la música, también convulsionado por nuevas formas de distribución basadas en la red, en las que los papeles tradicionales están cambiando a un ritmo acelerado, lo que genera grandes discusiones y pocas soluciones en cuanto a problemas que parecían cerrados en torno a la autoría o a la propiedad intelectual. Y volvamos a mirar las relaciones sociales, donde millones de personas se conocen, se atraen, se reúnen y hasta se dejan por WhatsApp, Facebook o Twitter. Miremos la medicina, la biología, la cocina (pensemos en Ferran Adrià), las artes visuales, la literatura, y ahora miremos la educación.

¿Qué vemos? Vemos un aula, un lugar cerrado y aislado del mundo, vemos una figura de pie y unas cuantas figuras sentadas, vemos que detrás de la figura que está de pie hay una pizarra (puede que sea electrónica, pero solo la maneja la figura que está de pie), vemos que las figuras sentadas están quietas mientras que la que está de pie deambula por los estrechos pasillos que dejan las mesas apretadas debido a que hay menos espacio del necesario. De repente suena una sirena, las figuras sentadas se levantan, recogen sus cosas y se van. Pasan cinco minutos y aparecen otras treinta figuras que miden, se comportan y visten prácticamente igual que las que se acaban de ir… ¿no serán las mismas? Estas figuras se sientan y vuelta a empezar. Así desde las nueve de la mañana a las cinco de la tarde. De lunes a viernes. Todo el mes. Nueve meses al año. En la universidad, en la educación secundaria, en un curso del INEM, en un seminario sobre estudios mesopotámicos, en una conferencia en un museo, en la educación primaria, en unas jornadas sobre física nuclear…

Mientas todo cambia, y especialmente los sectores e industrias relacionados con la gestión del conocimiento, el mundo de la educación permanece igual que hace mucho tiempo, anclado en un paradigma más cercano al siglo xix y a la producción industrial que a las dinámicas propias del siglo xxilíquidas, posmodernas e impredecibles, tales como las que vivimos día a día. La pregunta que propongo que nos hagamos es: ¿cómo puede ser que el resto de los sectores se encuentren seriamente amenazados y a la espera de ser drásticamente transformados mientras que el sector de la educación permanece impasible, sin alteraciones, de manera que los espacios pedagógicos, nuestro sistema educativo formal especialmente, sigue monolíticamente construido y sin apenas visos de cambio? Sinceramente, creo que es necesaria la rEDUvolution o, lo que desde hace algún tiempo se viene llamando revolución educativa.
 La segunda idea clave del vídeo tiene que ver con otra de mis demandas eternas,  la realidad de que el aburrimiento continua siendo la base de un sistema obsoleto que no busca el aprendizaje sino la certificación y en el que evaluación es el centro de un proceso bulímico donde lo importante es tragar, vomitar y olvidar la información…Para conseguir que el aprendizaje suceda tenemos que hacer la revolución educativa, pero…¿cómo llevarla a la práctica? Tenemos a nuestro alrededor cada vez mas autores que demandan este cambio como es el caso de María Montessori, John Dewey o Paulo Freire (pero que, desgraciadamente, siguen siendo excepciones que confirman la regla), así como es importante señalar que en el momento actual son muchos los docentes que claman desde las redes sociales, desde las charlas TED (Tecnología, Entretenimiento y Diseño) y desde las aulas por la revolución educativa, y que en este texto encontrarán conceptos y pensadores con los que se encontrarán identificados. Algunos son profesionales más o menos mediáticos, como, Alejandro Piscitelli, Eduard Punset o José Antonio Marina –desde un contexto hispanohablante– o Elizabeth Ellsworth, bell hooks (Gloria Jean Watkins), Ken Robinson, Sugata Mitra Henry Giroux, desde un ámbito anglosajón, así como autores de otras procedencias como Jacques Rancière o Francesco Tonucci.
Todas y todos ellos nos alientan a iniciar la rEDUvolution mientras que en este texto lo que encontrarás es como llevarla a la práctica a partir de las cinco ideas clave que se explican en la tercera parte del vídeo:

Primera. Aceptar que lo que enseñamos no es lo que los estudiantes aprenden
Segunda. Cambiar las dinámicas de poder
Tercera. Conseguir que el aula pase de ser un NO lugar a un lugar habitado
Cuarta. Pasar del simulacro a la experiencia
Quinta. Diseñar procesos de evaluación creativa

Para terminar, es importante decir que hemos concebido un libro como una herramienta que queremos compartir entre todas y todos creando un equipo de docentes rEDUvolucionarios: trabajar sobre los temas, proponer nuevos, compartir materiales es el sentido que tiene la página que hemos abierto en Facebook para sentirnos comunidad de manera que el libro, el vídeo y la página de FB componen un conjunto de herramientas para llamar la atención, conocer y compartir.


Adelante: inicia y comparte tu propia rEDUvolution!!!  

2013: ¿Decoradoras o intelectuales? Cuando las profesoras de plástica dejan de ser falsas decoradoras o por qué todos los centros educativos deberían de tener una artista en residencia



Por la mañana temprano, casi antes del amanecer, Clara y yo salíamos a dar un paseo alrededor de la residencia donde nos alojábamos. Después desayunábamos un tinto y un tamal en un bar cercano hasta que a las diez, invariablemente, Gustavo venía a recogernos. Gustavo Ortiz, director del Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá, tiene unos ojos azules quizá más intensos que los míos y un pelo rizado y cobrizo que acentúa la posibilidad de que nos pregunten si somos familia. Esa mañana, en vez de llevarnos en coche, caminamos unas manzanas por Minuto de Dios (la colonia que con su nombre continua dando fe de que en Colombia el Realismo Mágico no es solo una forma de literatura) hasta llegar a la parada del Transmilenio.

Nos metimos en un vagón atestado de gente en dirección Centro y nos bajamos en el barrio de Nogal donde pequeños chalés con frondosos jardines se alternaban con edificios de media altura que, en definitiva, nos hacían parecer que estábamos en otra ciudad. Allí nos encontramos con Juliana Angel Daki, directora de Los Principitos Agencia de Transformación Cultural y una de las participantes del seminario La educación artística no son manualidades que habíamos estado impartiendo unos días antes. Juliana había sido muy insistente en su sugerencia de que visitásemos el centro educativo donde acudía su hija así que en el único día que nos quedaba libre decidimos ir a visitarlo.

La insistencia de Juliana tenía que ver con la realidad de que aeioTU (http://www.aeiotu.com) es un conjunto de centros educativos infantiles que entre sus muchas peculiaridades tienen una a destacar: cada año convocan un programa para que un artista en residencia desarrolle un proyecto y esta característica (no puedo seguir escribiendo sin reseñar que es uno de los procos centros infantiles que he visitado donde Disney no forma parte central de las representaciones visuales presentes) lo convierte en uno de los pocos lugares dedicados a educar a niños y niñas desde el Paradigma del Arte como Conocimiento.

Como ya he señalado en otras ocasiones, uno de los problemas más graves que tenemos los que nos movemos en el terreno de la Educación Artística es el que nos utilicen para decorar los centros en los que trabajamos, problema que encuentro recurrentemente en muchos de los lugares que visito. Dentro del Paradigma de la Educación Artística como Manualidades, todos los años y en todos los contextos educativos, desde la educación infantil a la superior, hay un momento en el que alguien sugiere la posibilidad de que la profesora de Plástica decore los tristes pasillos de la institución. Una sugerencia ante la que no podemos negarnos por que se sobre entiende que esta es una de las funciones de las artes visuales: decorar las paredes. Por esta razón la profesora de Plástica y sus estudiantes utilizan cartulinas y fotocopias para rellenar los vacíos pasillos y que todo el mundo se quede contento, especialmente el director del centro que es el encargado de enseñar a los padres los “fantásticos” trabajos que sus hijas e hijos hacen en centro en cuestión.

De esta manera, las artes visuales son utilizadas de manera completamente instrumentalista, se desligan de los principios sobre los que se asienta una visión intelectual de las mismas, en muchos casos se utilizan como soporte para visualizar otras asignaturas y para colmo de males, se utiliza a la especialista en artes visuales en lo que podemos denominar como La falsa decoradora, esa figura a la que se le obliga a perpetrar la confusión entre artes visuales y decoración.

Nada más abrir la puerta y adentrarnos en el recinto de aeioTU la figura de La falsa decoradora se esfumó: desde la propia puerta, diferentes objetos transformaban en experiencias intelectuales nuestras visita de la mano de Yuli Astrid Riaño Cárdenas la artista que había ganado la residencia ese año (2012) y que nos mostró los dos centros de Nogal al tiempo que nos comunicaba la parte teórica de su propuesta basada la necesidad de incorporar el reciclaje como forma de vida y el color y las texturas como herramientas de creación de significado.

El proyecto general se subdividía en diferentes microproyectos: el jardín estaba construido con lo que se denominan ladrillos ecológicos y que consisten en botellas de plástico rellenas de papel reciclado y prensado con una durabilidad mayor a la de un ladrillo normal; sobre la entrada estaban suspendidas bombillas rellenas de pigmento al tiempo que cada clase, cada pasillo, el comedor, los baños y cada aula constituían micro universos de colores y texturas bañados por luz natural a raudales.
El trabajo de Yuli Astrid Riaño Cárdenas se asentaba en una serie de principios que lo hacían emigrar desde las manualidades al conocimiento al ser un proyecto:

Permanente frente a temporal: el proyecto de la artista en residencia se elabora durante los 9 meses del curso escolar y no solo en determinadas fechas celebratorias 

Total frente a parcial: las actividades y objetos diseñados por la artista se utilizan en TODO el centro y no solo en los pasillos
Central frente a periférico: las artes visuales constituyen el núcleo del proyecto de la institución siendo la comunicación visual sobre la que se cimientan el resto de las disciplinas en vez de una asignatura maría marginada dentro del currículum

Intelectual frente a manual: la artista en residencia diseña un proyecto site especific para aeioTU que fundamenta teóricamente y que ha de abordar alguna cuestión contemporánea crítica. En el caso que tuve el placer de presenciar, el tema de la ecología y la sostenibilidad constituía el eje del trabajo de la artista que se prolongaba con el trabajo de los niños y niñas, de las maestras y de las familias a los que empodera como coautores

Transformativo del lugar en vez de contemplativo ya que convierte el lugar en un territorio habitado por sus usuarios en vez de entender el centro como un lugar solo controlado espacialmemte por la administración


Cuando cerramos la puerta y nos encontramos de nuevo en la calle, Juliana, Clara Gustavo y yo nos quedamos cinco minutos parados, pensando sin hablar. Las estancias que acabábamos de traspasar se fundían con la voz de Yuli contando su propuesta empoderada por un centro que le había permitido llevarla a la realidad. De repente quería estar en mi casa y transformarla en un lugar como el que acababa de ver y que me había hecho pensar en tantas cosas. La combinación de una institución creativa y una artista-educadora inteligente habían hecho posible un lugar donde cada pieza, cada conjunto de objetos, cada luz que entraba por la ventana se convertía en un motivo para aprender….

Debemos de defender nuestro papel como intelectuales y negarnos a realizar acciones cosméticas que denigran nuestra posición y la concepción del arte como vehículo de conocimiento. Lugares como aeioTU consiguen que se comience a respetarnos como las verdaderas productoras culturales que somos.


2013 MOVE : o como transformar una mudanza en un proyecto de arte relacional con dos niñas de 9 y 6 años


Considero que una de las necesidades más urgentes que tenemos como profesoras de arte es que los estudiantes con los que compartimos la experiencia de aprendizaje, entren en contacto con las prácticas artísticas emergentes, aquellas que se llevan a cabo de manera paralela a nuestras vidas y que por lo tanto comparten muchas de las características de nuestras experiencias contemporáneas. Y uno de los conceptos relacionados con este tema que me obsesiona es la idea de postproducir, la idea de que hoy crear es trabajar con las ideas de los demás sabiendo “apropiárselas y habitarlas” (14).

En Postproduction Bourriaud afirma que:

“Para ellos (los artistas contemporáneos) no se trata ya de elaborar una forma a partir de un material en bruto, sino de trabajar con objetos que ya están circulando en el mercado cultural…Las nociones de originalidad (estar en el origen de) e incluso de creación (hacer a partir de nada) se difuminan así lentamente en este nuevo paisaje cultural formado por las figuras gemelas del DJ y del programador, que tienen ambos la tarea de seleccionar objetos culturales e insertarlos dentro de contextos definidos” (7-8)

Esta obsesión hace tiempo que se la llevo contagiando a mis hijas a través de lo que denominamos TIFS o Talleres Inesperados en Familia, microproyectos de arte contemporáneo en los que intento reunir las tres características que desde mi punto de vista ha de reunir una educación artística contemporánea: conocimiento, creatividad y proceso. Así que, en cualquier momento y en cualquier lugar, sin tener que ir a comprar material pero, eso si, reflexionando durante largo tiempo, aprovechamos los charcos, las salas de embarque de los aeropuertos o las algas de la una playa para producir o más bien, para postproducir de manera que, tal como recomienda Borriaud no les pregunté  “¿Que es lo nuevo que podemos hacer?” , sino “¿Qué podemos hacer con?” (13) y lo que teníamos a mano no era un trozo de plastilina, ni unos rotuladores, ni un envase de yogur, sino UNA MUDANZA, una experiencia perfecta para trabajar la memoria.

Empezamos analizando con como determinados objetos nos sitúan en planos de memoria diferentes: algunos nos proyectan y nos empoderan mientras que otros nos desestabilizan y nos repliegan dependiendo de los recuerdos que construyamos entorno a ellos. A partir de esta idea de recuerdo y olvido, cada una de ellas decidió elegir dos objetos: uno para llevarlo a la nueva casa y recordar y otro para dejarlo en la casa vieja y olvidar. Los que seleccionaron fueron:

PAZ
Globos de colores rellenos de agua: llevar y recordar
Manta de flores amarillas: dejar y olvidar
SOL
Zapatillas de Sandía: llevar y recordar
Tronco de abedul: dejar y olvidar

Realmente lo que nos importaba de los objetos seleccionados era el conocimiento habitado que producían, el placer de hablar de ellos desde una perspectiva no práctica, el interés por ver como las personalidades de cada una de nosotras se encardinaban en cada uno de los objetos y como, el lugar que dejábamos y al que llegábamos, construía parte importante de nuestras biografías. Por ejemplo, las zapatillas con forma de Sandía que Sol decidió recordar las eligió debido a que es el calzado que una amiga más mayor le ha regalado y, aunque ella creía que no tenía el pié lo suficientemente grande, se llevó una gran sorpresa cuando se dio cuenta de que si que lo era. 

En cambio, el tronco de abedul que decidió olvidarle recordaba a una tormenta en un lago cercano donde empezaron a caer rayos con tal intensidad que llegamos a peligrar por nuestra vida. Para Paz los globos de colores rellenos de agua representan parte de un proyecto de larga duración que ha estado realizando en la casa vieja y desea continuar en la nueva. Es un proyecto relacionado con la capacidad de crear charcos en los lugares que a ella le interesan, como si los globos fuesen una forma de generar charcos portátiles. Por otro lado, la manta de flores amarilla con la que se ha estado tapando estos últimos cinco meses, la relaciona con el frío y la nieve, esa nieve que nos ha acompañado de Enero a Mayo diariamente y que decididamente quiere olvidar. Ha sido muy interesante recomponer los significados de los objetos con ellas y entenderlos como conectores sentimentales más que como formas físicas neutras.

Para visualizar el proyecto decidimos entre todas hacer una instalación con los todos los objetos, su representación mediante dibujo y su representación mediante foto. Este proceso nos abrió la posibilidad de hablar de los diferentes niveles de iconicidad del lenguaje visual y como las herramientas elegidas transforman por completo el resultado de aquello que estamos postproduciendo. Utilizando las imágenes como alfombra y recurriendo a las formas ya producidas de los 4 objetos seleccionados, creamos una red de significados, inserción en los innumerables flujos de la producción” (13).

La Tipología de la posproducción que Borriaud establece abre hasta el infinito las posibilidades creativas de la obra de arte, algo muy importante para los procesos contemporáneos de educación artística la mayoría anclados en materiales y procedimientos que necesitan materiales que realmente los artistas contemporáneos no usan. Es el momento de que en nuestras actividades como educadoras, empecemos a:
  • a.    reprogramar obras existentes
  • b.    habitar estilos y formas historizadas
  • c.     hacer uso de las imágenes
  • d.    utilizar la sociedad como un repertorio de formas
  • e.    investir la moda, los medios masivos

“Todas estas prácticas artísticas….tienen en común el hecho de recurrir a formas ya producidas. Atestiguan una voluntad de inscribir la obra de arte en el interior de una red de signos y de significaciones, en lugar de considerarla como una forma autónoma u original” (13) Esto ha sido MOVE, una forma de replantearnos las artes visuales como un sistema de re-codificación que volverá a ser codificado y que adquirirá los contenidos que el espectador o espectadora sean capaces de estructurar.