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2012 Cuando las manualidades se transforman en educación artística o por qué la educación artística no son SOLAMENTE manualidades



Cuando en el año 2009 publiqué La educación artística no son manualidades, recibí muchas críticas, reflexiones y sugerencias sobre el contenido de este, mi segundo libro. La mayoría de ellas, se han centrado en la defensa de las manualidades y en la necesidad que tenemos en el área de la educación artística de hacer cosas con la manos y tengo que decir, que me encuentro completamente de acuerdo con esas críticas. Yo ahora mismo estoy utilizando las manos para escribir este post, y también las utilizo cuando doy formatos artísticos a mis clases o cuando hago TIF (Talleres Inesperados en Familia) con mis hijas. Las manos son imprescindibles para miles de cosas, especialmente en educación, así que creo que es buen momento para a explicar que entiendo yo por manualidades y que no es exactamente hacer cosas con las manos si no mas bien, hacer cosas con las manos de determinada manera.
Lo que yo califico con el término manualidades es la creación de un producto visual elaborado bajo tres premisas: proceso, creatividad y conocimiento.

La primera de esas premisas es la idea de proceso, la idea de que cualquier producto necesita de una planificación y de bastante tiempo desde que se diseña hasta que se exhibe. Pensemos en una película, en una pieza de música, en una novela: en estos tres casos los autores han necesitado de mucho tiempo para desarrollar su proceso de creación y creo que, salvo excepciones que siempre existen, nadie puede crear una buena película, sinfonía o novela con poco tiempo.  
Aplicado esta premisa a la educación artística, una constante que he encontrado a lo largo de mi vida es la de que en la clase de plástica la mayoría de los productos, de los ejercicios que diseñamos como profesores, se completan en unos minutos. Las características de nuestra materia, consiguen que diseñemos actividades con técnicas rápidas y vistosas, que secan bien y que el estudiante se puede llevar a su casa inmediatamente. Normalmente en estas actividades, hay una explicación dela técnica, la propuesta de un tema y poco más, de manera que, a través de un currículum nulo que obvia el proceso, los estudiantes aprenden que las obras de arte se generan como por arte de magia: no se necesita pensar, no hay planificación, no hay diferentes fases de producción ni de exhibición. Todo se hace de repente, al momento, ya y esto es lo que les lleva a decir, cuando de adultos ven una pieza de arte contemporáneo “esto lo hago yo” por que nadie les ha enseñando la cantidad de esfuerzo, planificación, tiempo y energía que hay debajo de un pieza aparentemente simple.
La segunda premisa es la creatividad: en muchas de las actividades que encuentro en museos, escuelas, hospitales, la actividad está prefijada y es la técnica el centro y no al revés. En vez de explicar que lo que queremos es realizar tal cosa y elegir la mejor técnica para llevar a cabo dicho proyecto, trabajamos a la inversa: se elije la técnica y se supedita a ella el tema y todo lo de más. Esto conduce a que en muchas aulas me encuentro con hileras de ratones hechos con envases de yogures que son todos exactamente iguales demostrando que la creatividad no forma parte de el acto educativo que se ha producido anteriormente.
Y la tercera es el componente intelectual, en los productos visuales que no están catalogados como manualidades, siempre hay una idea, in concepto, en muchos casos con un claro componente crítico, que proyecta la pieza. En la Naranja mecánica, Kubric nos invita a reflexionar sobre la violencia, en Las meninas Velazquez nos invita a pensar sobre la posición de la monarquía situando a los reyes al fondo del cuadro reflejados en un espejo y Louis Borgois, en su escultura Mamá representa la maternidad de forma muy diferente a como se había presentado hasta el momento: mediante una araña. En estos tres casos nos encontramos con productos visuales con un fuerte componente intelectual que se transmite a través de diferentes combinatorias formales.

La sema del 25 al 28 de Junio Sol y Paz asistieron a un Laboratorio textil contemporáneo diseñado e impartido por Chari Cámara. Durante esos cuatro días se cumplieron las tres premisas que lo alejaron de las manualidades a secas. Para empezar, Chari dividió las actividades en cuatro fases que quedaron reflejadas en un planograma que colgó en la pared. Y entonces:

Día 1: Chari empezó el lab enseñando la obra de diferentes artistas que trabajan con el textil como material principal. El resto del tiempo a se dedicó por completo a la idea, a ver qué se quería transmitir mediante la realización de dos figuras antropomorfas. Sol decidió trabajar con el agua y Paz con su muñeco totémico, Carol, el monstruo protagonista de Donde viven los monstruos de Maurice Sendak llevada posteriormente al cine por Spike Jonzecon el nombre de Where the wild things are. Chari explicó lo que es una metáfora y como las representaciones visuales se llevan a cabo a través de metáforas.
Día 2: el segundo día se dedicó a realizar el boceto y elegir los materiales justificando los colores, formas y la composición para empezar los patrones. Las cuatro horas se pasaron volando viendo con que materiales se transmitirían mejor las ideas a las que se habían llegado en la sesión anterior.
Día 3: el tercer día se dedicó a dar la vuelta a los patrones y rellenar los muñecos con mucha calma y muy despacito….
Día 4: el último día, Sol y paz pudieron colocar sobre los cuerpos de sus muñecos diferentes abalorios que también habían elegido por razones justificadas y enseñárselos a los demás.

La idea de proceso, la creatividad y la idea de que a través del lenguaje visual se cuentan cosas, fueron desarrolladas en una actividad larga, con sus correspondientes fases y sus errores. Utilizamos las manos, la cabeza y otras partes del cuerpo como las piernas y el estómago cuando nos comimos las frutas que Chari traía al Lab. Mis hijas, a demás de tener dos muñecos increíbles, han aprendido a que las cosas cuestan y que hay que darle tiempo al proceso

por que en la educación artística hay que utilizar las manos y…otras cosas 




1 comentarios:

María Corcuera dijo...

Creo que la aplicación "escolar" que se está haciendo del concepto "manualidades" es tratar de clonar un objeto por lo general bastante kitsch. Esto es fantástico para las habilidades manual motrices pero seguro que esforzándonos un poquito, se podría llegar a trabajar al unísono también las habilidades motrices cerebrales, aquello de la creatividad. Ups. Totalmente de acuerdo contigo como no.

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