menú

De la educación industrial a la educación artesana. Comentarios sobre el libro El Elemento de Ken Robinson








ROBINSON, K. (2009): El elemento. Descubrir tu pasión lo cambia todo. Barcelona: Debolsillo

Este libro es el primero que leo de un personaje que cada vez está teniendo más y más relevancia dentro del campo de la educación artística: Ken Robinson. La red está llena de miles de vídeos donde Robinson aboga por un necesario cambio en la educación ya que una de sus tesis como veremos es que el sistema educativo de hoy en día es anacrónico, y hace unos meses Eduardo Punset lo ha entrevistado en su programa Redes siendo la primera vez que en la televisión pública española un invitado a un programa defiende  la importancia de la educación artística n horario estelar.
Debido a la evidente conexión entre mis  intereses y los de Robinson,  quise leer alguno de sus libros y el primero que he encontrado es El Elemento. Debo decir que no ha sido tan fácil encontrar sus libros como ver sus vídeos u otras reflexiones suyas en la web lo que demuestra una vez más el cambio de tendencia en cuanto a la difusión de la cultura en general y de la educación artística en particular.

Este libro tiene un poco el formato de un libro de autoayuda en el que el Robisnon traza una serie de líneas para  que el lector pueda encontrar lo que el denomina como El Elemento: ese lugar en el que confluye las cosas que nos encanta hacer y las que se nos dan bien, el conjunto de habilidades en que confluye lo que nos gusta y en lo que somos habilidosos y a las que nos podemos dedicar de forma profesional y hasta ganar dinero. Robinson propone que muchas de las personas que poblamos en mundo occidental no llegamos a ese lugar por que hay una serie de  obstáculos que nos impiden llegar a encontrar nuestro Elemento siendo uno de estos principales obstáculos la educación que recibimos.

El libro está lleno de ejemplos muy ilustrativos sobre personas que encontraron su elemento a pesar de los pesares. Por ejemplo, Gilliam Lyne, una de las más famosas bailarinas y coreógrafas inglesas, a la que de pequeña la iba mal en el colegio. El día que acudió a un psicólogo para ver que le pasaba, este la dejo sola en una sala con la radio puesta. En cuanto su madre y el psicólogo salieron de aquel recinto, la niña se puso a baliar. Aquel hombre miró a su madre y la dijo: “Su hija no esta enferma, su hija ES bailarina, llévela a clases de baile”.  El libro, dentro de un estilo muy americano, está lleno de historias como esas, incluso la de Matt Groening (autor de los Simpsons).

LIMITACIONES
Robinson explica que hay tres limitaciones concretas para que la gente encuentre su Elemento:
La primera está en nuestra comprensión del alcance de nuestras posibilidades
La segunda está en  nuestra comprensión de cómo se relacionan esas capacidades de forma integral.
La tercera está en nuestra escasa comprensión en nuestro potencial para crecer y cambiar.

“Muchas de las personas que te encontrarás en este libro no siguieron sus inclinaciones sólo por la promesa de tener una nómina. Se dedicaron a ellas por que no podían imaginarse haciendo otra cosa. Muchas personas dejan de un lado su vocación y se dedican a osas que no les interesan en aras de la seguridad económica.” (p. 43)


CARACTERÍSTICAS

Dos características: capacidad (ser bueno en algo en particular) y vocación (deleite y placer en lo que haces)
Dos condiciones: actitud (actitud positiva, curiosidad y ambición) y oportunidad (que se dan las oportunidades adecuadas)

ZONA
Robinson llama a entrar en flujo entrar en la zona, una especie de metaestado donde pierdes la noción del tiempo y del espacio, donde estás en TU Elemento. Las actividades que nos gustan nos llenan de energía aunque estemos agotados físicamente (p. 131) Estás inspirado y tu trabajo inspira a los demás.

TRIBU
Conectar con otras personas que comparten la misma pasión es parte fundamental para encontrar el elemento. Cuando las tribus entran en funcionamiento, se crea un tipo de sinergia muy especial ya que la inspiración mutua es intensa. Muchos grandes movimientos filosóficos se han desarrollado gracias a las dinámicas de las tribus. “La agrupación de una tribu de personas creativas condujo a una innovación y crecimiento explosivos” (169). Se crean mas cosas juntos que separados.

Robinson explica que, muy a menudo, para llegar a encontrar el Elemento hay que luchar en tres frentes:  tu mismo, tu círculo mas cercano y tu cultura, hay que tener una buena actitud y aptitud (crear tu propia suerte) y tienes que encontrar un mentor, alguien que crea en ti y te eche una mano para realizar tus sueños. Sigue explicando que no hay edad para alcanzar el Elemento, y que precisamente en una sociedad como la nuestra en la que parece existir una similitud entre ser viejo y estar acabado, hay que romper la metanarrativa de que solo se puede ser creativo de joven: la creatividad no tiene edad. Para terminar, explica que, aunque lo óptimo es que conviertas el Elemento en tu campo profesional central, hay gente como los pro-am (los pro-amateurs) que consiguen encontrar el Elemento en sus hobbies o en sus logros no profesionales.

El Elemento y los campos profesionales relacionados co las artes
Lo que conecta este libro con el tema de la educación artística es que, según Robinson, muchas veces el Elemento tiene que ver con disciplinas  y campos profesionales artísticos: muchas personas en el mundo occidental tienen verdadera pasión por la danza, el teatro, las artes plásticas, la música etc. pero que no acaban dedicando profesionalmente a estos campos que aman por que no son considerados campos profesionales con los que ganarse la vida.
Aunque el Elemento puede encontrarse en cualquier campo profesional (la medicina, la abogacía, las matemáticas, la biología) Robinson hace mucho hincapié en que en los campos profesionales donde mas gente se ve reprimida y obligada a dejar su Elemento, es en los campos profesionales que tienen que ver con la artes.
En primer lugar, Robinson denuncia que en muy pocas escuelas del mundo las actividades artística se practiquen a diario, algo que si se hace con otras materias. Esto esta relacionado con la jerarquía de las asignaturas en el sistema educativo occidental, donde las artes permanecen al final de la cola. Entre otras cosas, esto es así por que la educación occidental está organizada en torno a la evaluación y precisamente, las asignaturas que tienen que ver con las artes, son las más difíciles del evaluar. Mientras que mediante un problema de matemáticas se pretenden que todos los estudiantes lleguen al mismo resultado, en las disciplinas artísticas precisamente lo que se pretende es que cada estudiante llegue a un resultado diferente. La creatividad dificulta la evaluación y esto hace que la educación artística sea una vez más (no me voy a meter aquí con el tema de la apreciación social de las artes) la última de la fila.
Robinson toca el tema durante todo el libro de los exámenes estandarizados, algo cada vez más utilizado en la educación occidental donde se piensa que la escuela y la universidad son lugares que sirven para encontrar un empleo…Critica enormemente los test en general y los de inteligencia en particular y se remontan hasta los orígenes del movimiento eugenéisco. Pone encima de la mesa como el SAT (el test de inteligencia más utilizado en EEUU) fue concebido por un eugenista y para las fuerzas armadas.

Inteligencia versus creatividad
Robinson habla de algo que dentro de la educación artística hemos denunciado muchas veces, el tema de que en nuestro sistema educativo la inteligencia lógica es el único tipo de inteligencia que se valora. Comenta la obra de Howard Gardner y el tema de las inteligencias múltiples así como cuatro ideas básicas a partir de la creatividad:

1. Inteligencia y creatividad van de la mano
2. La idea que hemos defendido siempre desde la educación artística de que la inteligencia y la creatividad van de la mano (p. 87) o que TODO EL MUNDO ES CREATIVO, NO SOLO UNOS CUANTOS ELEGIDOS
3. Me ha gustado mucho la manera en la que tira por tierra la idea de GENIO y cómo promulga que la creatividad no es un don sino una capacidad humana que, como todas, se puede desarrollar
4. La cuarta idea clave sobre la creatividad es que no es una capacidad específica de las artes, sino que todos nosotros, cualquier ser humano, se dedique a lo que se dedique, necesita de la creatividad por que necesita de la inteligencia

Robinson hace sobre las diferencias entre creatividad e imaginación una apreciación muy acertada: comenta que la imaginación, “el poder de evocar cosas que no están en nuestros sentidos” (p. 90) puede ser totalmente interior pero para ser creativo tienes que hacer algo, por lo que afirma que la creatividad es algo así como imaginación aplicada (p. 99).
Las personas que encuentran su elemento necesitan de la creatividad para desarrollar su talento. “Para desarrollar nuestras habilidades creativas es necesario que desarrollemos también nuestras habilidades prácticas en el campo que hayamos elegido” (p. 110)


Resumen: educación artesana versus educación industrial


Educación industrial: la evaluación como base. Utilización de pruebas estandarizadas. Educación homogénea y de masas. Sin creatividad


Educación artesana: educación personalizada, la evaluación como complemento y centrada en el aprendizaje, no en el resultado. No se usa pruebas estandarizadas. Educación heterogénea que respeta los ritmos individuales de aprendiazaje de cada estudiante. Uno de los principales objetivos es el desarrollo de la creatividad 

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada