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2014 ¿Puede un tsunami provocar la felicidad? Dejemos de consumir y empecemos a generar


La sociedad de consumo es un sistema que te hace creer que la felicidad consiste en lo que el individuo coge de ella: bienes, trabajo, relaciones... Este modelo donde el capital es el centro, nos transmite la idea de que solo nos hace felices todo aquello que proviene del exterior y que consumimos para llenarnos. Pero, según Zygmunt Bauman (defensor del Manifiesto Generativi basado en el texto de 2014 de Mauro Magatti e Chiara Giaccardi) realmente ocurre todo lo contrario: solo alcanzaremos la verdadera felicidad cuando lo que hagamos sea aportar a la sociedad, cuando demos en vez de cuando compremos, cuando generemos en vez de cuando consumamos.


Me he topado con este nuevo concepto a miles de kilómetros sobre el nivel del mar, mientras regreso a Madrid tras pasar ocho días en Chile, un país con una historia reciente, compleja y dolorosa, en donde el debate sobre las políticas de reparación de los desastres de la dictadura, en vez de pasar por una suerte de cobertura cosmética, pasan por una realidad palpable centrada en la necesidad urgente del cambio de paradigma educativo. Y creo que toparme con este concepto en este momento, en este viaje, no ha sido casual, porque la idea de ser felices generando en oposición a ser felices consumiendo, sustenta no solo lo que he venido a contar sino, y esto es lo verdaderamente importante, lo que se necesita impulsar desde lo educativo para que de las políticas del consumo pasemos a las políticas de la felicidad.


 El proyecto del viaje se inició hace mucho tiempo de la mano de cuatro instituciones culturales, dos públicas y dos privadas: El Museo de la Memoria, el Consejo Nacional de Cultura del Gobierno, Fundación Telefónica y Editorial Santillana. Me parece sumamente importante resaltar que las dos instituciones que de alguna manera hubiesen sido las que de forma natural tendrían que haber propiciado la invitación, se han quedado al margen: la universidad y el Ministerio de Educación. Tanto en Chile como en España, como en otros lugares que tengo el privilegio de visitar, es desde las instituciones y los agentes vinculados con la cultura (y especialmente con las artes visuales) desde donde se está impulsando este proceso de innovación, este proceso de pregunta y de revulsión crítica, en vez desde la instituciones que supuestamente tendrían que estar trabajando sobre el tema. Qué paradójico.


Mi trabajo comenzó el sábado 10 de mayo con la exploración de la ciudad durante los días previos a los eventos programados. Desde el mercado de pescado hasta la visita a la exposición Eclipse (sobre la reciente historia del videoclip y el vídeo arte), el debate sobre lo educativo se cruzaba en las conversaciones mantenidas con los educadores de la muestra, los vendedores de los puestos y los taxistas que nos llevaban a Claudia Villaseca y Carola López Pazos (mis amigas, guías y agentes de cambio super potentes) por las intrincadas callejuelas del centro de Santiago. Tras esta primera toma de contacto donde se hizo evidente el interés de la sociedad chilena por el problema de la educación, el lunes 11 tuvo lugar el laboratorio con Colabora, la red mediante la que se han asociado el conjunto de departamentos de educación de los museos chilenos  y desde donde exploramos la figura del educador como agente político.


El martes 12 fue de máxima intensidad, el día de la celebración de la Semana de la Educación Artística organizada por el Consejo Nacional de Cultura, un evento de máxima importancia que visibiliza el nuevo papel que la educación de las artes visuales tiene en el gobierno de Michelle Bachelet emigrando desde un paradigma periférico a un paradigma central. Mi contribución se centró en la idea de que, en un mundo evidentemente visual, la educación artística debe de quitarse la etiqueta de que estamos aquí para “producir cosas lindas” y pasar a evidenciar la central importancia del lenguaje visual (tanto desde la cultura visual como desde el arte contemporáneo) en la construcción del conocimiento contemporáneo: deconstruir, analizar y quizá producir (pero definitivamente las dos anteriores) deben de convertirse en el centro de nuestra actividad vinculada al conocimiento, el proceso y la remezcla.


Uno de los momentos más increíbles de la jornada fue conocer a Inés Sanguinetti, transformadora social argentina y ejemplo viviente (lleno de energía y de pasión) de que el arte ha muerto por lo que debemos de empezar a hablar de la Arteduacción. Inés ejemplifica la idea de que no hay diferencias entre ser artista y ser educadora, aceptando que todo arte es pedagógico y toda pedagogía es artística cuando subió al escenario y nos hizo frotar las manos, clapear, trinar y finalmente patalear para generar una selva tropical en medio del frío auditorio en el que estábamos, demostrando que las artes visuales no necesitan de materiales extra, que la magia se puede producir en cualquier sitio y que el cambio de formato es lo que verdaderamente produce el empoderamiento de la audiencia.


Sin casi tiempo para respirar, llegamos al miércoles, donde por la mañana alcancé a tener algo impensable en otros lugares, diez minutos en la TV nacional y otros quince en el maravilloso programa de radio conducido por el ácido periodista Matías del Río. En ambos contextos el debate entre la calidad o la gratuidad (verdadero centro de las discusiones pedagógicas en Chile) me llevó a defender mi opinión de que la calidad debe estar focalizada en el cómo y no tanto en el qué, defender que de la brecha de las infraestructuras o de la brecha tecnológica definitivamente tenemos que pasar a preguntarnos por la brecha metodológica, mucho más allá de unos contenidos que ya están en Google. Por la tarde, tuve el placer de compartir estas ideas (centrales en la #rEDUvolution) con Mario Waissbluth, Eugenio Severín y Cristian Bravo (agentes chilenos del cambio de paradigma, siendo el primero el coordinador nacional del movimiento ciudadano Educación 2020), en el evento organizado por Fundación Telefónica y al que acudieron casi 300 docentes.


El jueves de la Semana de la Educación Artística continuó en la ciudad de Concepción y en esta sesión tuve la oportunidad de generar no solo con un grupo de profesores de la región, sino de los artistas residentes del Programa Acciona (diseñado y coordinado desde el Consejo de Cultura) quienes me enseñaron el increíble trabajo que están llevando a cabo en las regiones más alejadas de Santiago con proyectos que definitivamente pertenecen (como el de Sady) al paradigma de la Educación Artística como Vehículo de Conocimiento, llevando el arte contemporáneo a la práctica durante nueve meses tanto desde el análisis como desde la creación. Fue increíble comprobar cómo precisamente es desde la periferia donde están desarrollando proyectos en ocasiones más interesantes que en las grandes ciudades y desde donde se demanda la necesidad de escribir sobre todo esto que está pasando para así tener materiales alternativos a los anglosajones en la construcción de nuestra propia historia de la Educación Artística.


El último día de trabajo fue el viernes pasado. El Departamento de Educación y Audiencias del Museo de la Memoria (MDM), coordinado por Jo Simeon me otorgó la posibilidad de compartir con ellos la mañana, experiencia que comenzó con la visita a la obra de Alfredo Jar Geografía de la conciencia, que ya en sí misma es un maravilloso proceso de reparación simbólica de las casi 4000 víctimas fatales que ha dejado tras de sí la dictadura. Tras la visita a la cámara de Jar, Jordi nos condujo por las salas del museo a sus compañeros y a mí para trazar el mapa de una institución centrada en el relato y la memoria de las víctimas desde las comisiones de verdad: salas que muestran los documentos falseados, los 1132 centros de tortura, salas desde donde una museología lo más aséptica posible imposibilita la neutralidad o la indiferencia, fueron el preámbulo de un laboratorio centrado en cinco aspectos  cruciales en las instituciones culturales hoy:
  • La reflexión sobre los sistemas de comunicación de la institución con las audiencias y cómo se manejan las tensiones entre el relato de la institución y el del espectador
  • La construcción de las dinámicas de poder y el formato de visita guiada en el MDM y la paradoja de un museo que entiende la Democracia como principal eje de trabajo, pero que emplea para ese trabajo formatos antidemocráticos
  • La visibilización del departamento de educación y sus geografías (preguntándonos por qué las aulas didácticas siempre están en un sótano ciego) y el debate de si salir o no salir de ellas
  • La reflexión sobre los formatos educativos asimilados como los hegemónicos en los museos (visita guiada, familiar, escolar etc.) y su posible transformación a través de metodologías artísticas que deshabilitan el simulacro y conduzcan al aprendizaje
  • La necesidad de construir archivos desde donde investigar y visibilizar el trabajo educativo de las instituciones culturales

Tengo que decir que todo el laboratorio se llevó a cabo con un partícipe de excepción: Ricardo Brodsky, director del museo. El gesto de su participación fue inestimable en esta voluntad del MDM por reflexionarse a sí mismo y por situar al Departamento de Educación a igual nivel de atención que el resto de departamentos del museo.


Si de alguna manera pudiese resumir todo lo que he aprendido estos ocho días volvería a utilizar la metáfora que apoya Bauman: siento que no he venido a Chile a dar ni a llevarme nada sino a generar conjuntamente con todas las personas que he conocido una primera ola, una micro revolución que poco a poco, ola a ola (junto con las olas de Pablo, de Beatriz, de Dani, de Inés, de Jordi, de Eugenia, de Jo, de Pancho, de Sofía, de Paula, de Amelia, de Maria Ignacia, de Rosita, de Claudia, de Carola, de Marcelo, de Rodrigo, de Alejandra, de Soledad, de Angélica, de Christian y de los cientos de personas que he conocido) se juntarán en un maravilloso tsunami que transformará el mundo en un lugar mejor









2012 Pensar, bailar y programar con imágenes: o cuando el lenguaje visual es una certeza sobre la que estamos construyendo


Una de las claves de la rEDUvolution (o Hacer la Revolución en la Educación) consiste en que, de igual manera que en el mundo real una gran mayoría de ideas y conceptos han dejado de transmitirse mediante el lenguaje escrito para empezar a transmitirse mediante el lenguaje visual, en los contextos educativos el lenguaje visual tiene que empezar a ser utilizado como el principal sistema de comunicación. Y cuando digo lenguaje visual no solo me refiero a utilizar imágenes bidimensionales y vídeos para explicar conceptos, sino en pedir que los estudiantes realicen también y construyan reportajes fotográficos, video manifiestos o foto ensayos y que también consideremos la disposición del mobiliario del mismo, a modo de instalación y así la composición que utilicemos para organizar mesas y sillas se pueda entender como una narrativa que nos está hablando de la jerarquía o del rizoma….

La importancia del lenguaje visual como principal sistema de transmisión de ideas en los tiempos que corren lo he podido experimentar esta semana en tres circunstancias. La primera de ellas ha sido mi participación como invitada a la presentación del maravilloso libro de Enric Jardi, Pensar con imágenes que tuvo lugar el miércoles en la librería Panta Rhei. Según Enric, aproximadamente el 20% del libro, ¡¡¡¡es mío!!!! Me siento muy honrada de que las ideas que he desarrollado en uno de mis primeros libros, hayan servido a Enric y a María Serrano (la editora), para hacer rizoma y construir este libro. 
Su edición es fantástica y realmente la concibo como una prolongación de mi texto El lenguaje visual ya que las imágenes de Enric son ejemplos maravillosos de los conceptos que tratamos los dos y la idea de preguntar al lector antes de pasar página y proponerle un reto a solucionar mediante el lenguaje visual, me parece un sistema narrativo genial. Descubro con gran placer muchas de las ideas de El lenguaje visual entretejidas en la urdimbre de este libro, en especial la parte de retórica visual y descubro también ideas nuevas que ya estoy aplicando en lo pedagógico, como el concepto extrañamiento, de manera que creo que lo mejor es empezar por leer El lenguaje visual y continuar con el de Enric, casi casi como si de dos capítulos del mismo libro se tratara.  El evento de presentación fue una microfiesta donde tuve el placer de conocer en persona a Enric, a María y a Alvaro Sobrino, el rizoma creció sin límites….
El viernes 18 fue el Día Internacional de los Museos de manera que Sol, Paz, Sara y yo nos fuimos al Reina Sofía a celebrarlo y asistimos a uno de los procesos de transformación de los centros de arte en lugares posmodernos ya que participamos de la pieza de danza contemporánea How to hide your hands donde jóvenes coreógrafos del CND, de nuevo, piensan con imágenes, en este caso a través de su cuerpo. La danza contemporánea, y en especial las personas que siguen la estela de Pina Bausch, no solo diseñan a través del lenguaje visual sus coreografías sino que capacitan al espectador para que entienda su cuerpo como un verdadero sistema de transmisión de ideas. Esto fue lo que literalmente ocurrió con mis hijas, las cuales, una vez acabada la pieza, diseñaron su propia coreografía y reptaron por el suelo para transmitir mediante el lenguaje visual aquello que mas les interesa en estos momentos: los movimientos de los gusanos de seda.

Y, para terminar, el sábado tuvo lugar en Espacio Fundación Telefónica el Scratch Day. Scratch es un lenguaje de programación a través del cual cualquier persona entre los 4 y los 99 años puede programar su propio sistema interactivo, fundamentalmente videojuegos. La gran aportación de este programa es que su interface es VISUAL: lejos, muy lejos ya del críptico código binario que tan bien se visualiza en los títulos de crédito de Matrix, Scratch facilita la creación de software interactivo de manera que la idea de experto y profano se difumina y todos podemos convertirnos en programadores.

Acompañada por Lara Coterón, Lucía Sánchez de Pedagogías Invisibles, Marcos García de MediaLab Prado y Javier Alcalá de la UPM, debatimos sobre tecnología y aprendizaje. En mi caso, resalté nueve ideas clave que son las que nos brinda la tecnología en la rEDUvolution:

  1. La tecnología capacita a estudiantes y profesores como PRODUCTORES CULTURALES
  2. Democratiza las dinámicas de poder, un poder que ya no está únicamente en las manos del profesor
  3. Lleva lo narrativo al aula, entendiendo como narrativo todo aquello que hace de los productos de entretenimiento productos deseados
  4. La tecnología rompe las barreras físicas y temporales y expande lo que ocurre en el aula hacia cualquier momento y hacia cualquier lugar
  5. La tecnología recupera el placer de lo inesperado, de la sorpresa, de lo impredecible
  6. La tecnología nos obliga a revisar la evaluación tradicional
  7. Si trabajamos con tecnología, nos importa más el proceso que el resultado
  8. El software de auto programación como Scratch desarrolla enormemente la creatividad del usuario/estudiante
  9. El software de auto programación como Scratch, al utilizar una interface visual, cumple la recomendación de utilizar en mayor medida el lenguaje visual que el lenguaje textual en los contextos educativos
Una vez más, una semana llena de posibilidades para transformar la educación, una educación en la que cada vez es más y más evidente que es necesario PENSAR CON IMÁGENES.




2012 Cómo expandir la educación expandida: reflexionando sobre los usos del tiempo en la educación y la necesidad de aceptar que hay que desterrar los cierres en el aprendizaje



¿Cuando aprendemos? ¿Aprendemos de 9 a 16 cuando estamos en la escuela y dejamos de aprender de 17 a 21 cuando estamos en casa? ¿Aprendemos de 9 a 10 en la clase de matemáticas y luego dejamos de aprender de 12 a 13 cuando bajamos al recreo? ¿Aprendemos haciendo una redacción para la clase de lengua y no aprendemos cuando vamos al cine o pasamos largas horas practicando un vídeo juego? ¿Aprendemos solo en la escuela y no aprendemos ni en casa, ni en una fiesta ni en una playa cuando vamos de vacaciones? Realmente uno de los temas que como docentes tenemos que reflexionar es sobre los usos de los tiempos en la educación y la obsesión de las instituciones por legitimarse  afirmando que el aprendizaje solo sucede en sus los recintos formales.  
Por que, la realidad es que aprendemos en todas partes, en cualquier momento y en cualquier lugar y, lo que es mas paradójico, quizás aprendamos menos en las instituciones realizadas ex profeso para el aprendizaje mientras que aprendamos más en los tiempos y lugares llamados de ocio y que realmente son lugares y tiempos de disfrute, algo fundamental para que el aprendizaje suceda. La obsesión por los horarios en la escuela, en la universidad, en cualquier institución educativa contrasta por la relajación de los mismos en otras situaciones vitales: cuando quedamos con nuestros amigos en un bar, cuando damos un paseo, cuando nos tumbamos tranquilamente a escuchar música. En todas estas situaciones, sabemos cuando empieza la experiencia ya que debemos de reunirnos con otras personas, pero no sabemos cuando va a terminar y es precisamente esta flexibilidad, esta sensación tan agradable que nos produce no tener una hora determinada de cierre, lo que provoca que la situación se viva como algo elegido en vez de cómo algo impuesto, lo que provoca que nos sintamos libres en vez de que nos sintamos obligados, lo que provoca que lo sintamos como algo nuestro en vez de cómo algo de otros. 
Creo firmemente que hay que empezar a tomarse muy en serio este tema de los tiempos y empezar a trabajar con formatos mas orgánicos, dándonos cuenta de que el aprendizaje es un proceso expandido que no sabemos cuando empieza ni cuando acaba por que es un rizoma continuo en el que las actos educativos, formales o no, lo único que hacen es continuar fortaleciendo la expansión del rizoma. Por esta razón, desde la rEDUvolution impulsamos trabajar los tiempos bajo dos parámetros diferentes:
  • 1.     Transformando la dinámica de los tiempos cerrados hacia tempos más flexibles
  • 2.     Aceptando que el aprendizaje sucede en cualquier momento y, por lo tanto, en cualquier lugar

En las últimas vacaciones de semana santa y en el pasado domingo hemos experimentado varias situaciones en las que hemos modificado los tiempos demostrando la potencialidad de la educación expandida. En primer lugar Julieta, Sol, Paz y yo nos fuimos una tarde a la orilla del mar para experimentar qué tal funcionaba el agua salada como soporte. Llevábamos ya varios días preguntándonos qué ocurriría al utilizar un soporte en movimiento en vez de uno estático para transmitir ideas, así que cogimos diferentes materiales y nos fuimos, sin hora de salida ni hora de regreso, hasta el Playazo. Antes de salir, pensamos en los conceptos que queríamos transmitir, Sol eligió el apocalipsis, Julieta la culpa y Paz el concepto perrito. Estuvimos experimentando bastante tiempo con los diferentes materiales que habíamos llevado y que permanecían un segundo tal y como queríamos para desvanecerse rápidamente al ser arrastrados por la corriente. Julieta eligió un limón para representar la culpa, por que la culpa es amarga, y casi sin darnos cuenta se hizo de noche.
Poco después tuvo lugar la fiesta de cumpleaños de Sol, con hora de llegada pero sin hora de salida, la celebración se convirtió en todo un proceso de aprendizaje gracias a Marc, Julieta y Andreu que construyeron una arquitectura del evento basada en el pensamiento crítico. Organizada en cinco fases, los participantes tuvieron que dibujar enigmas, inventar rimas y esquivar calamares gigantes para, al trabajar en equipo conseguir un cofre lleno de libros. El tiempo pasó de tal manera que nadie quería irse y la reunión se prolongó hasta las 11 de la noche.
Para terminar, Monseoir Voyage nos invitó a realizar el Taller de Libros Mutantes que se organizaba en Madrid para celebrar el Día de los Libros. El proceso del taller consistió en trabajar con unas cajas de cartón impresas con lomos de libros para generar una librería gigante y repensar que significan los libros en nuestras vidas, esos libros máquina que potencian nuestro conocimiento hasta sus límites.  
Estos tres lugares, la orilla, la fiesta y la biblioteca, son lugares donde se produce conocimiento, donde suceden pequeños actos políticos, donde suceden micro revoluciones que transforman el mundo. El aprendizaje no es una mercancía estabulada que, como las sesiones del dentista, ocurre SOLO de tal a tal hora, es un proceso sin principio ni final que no sabe qué es el tiempo. Justo ahí, en ese momento suspendido, es cuando sucede.


2012 Supercalifragilisticoespiralidoso: o dándome cuenta de que el cambio de paradigma ya está aquí


Desde el día 20 de Marzo los acontecimientos relacionados con la educación artística han sucedido sin parar por lo que dedicaré tres post sucesivos a los diferentes eventos en los que he participado, de manera que hoy empezaré con lo que aconteció entre los días martes veinte y jueves veintitrés de Marzo.


El martes veinte de Marzo empecé el día muy pronto cogiendo el tren para ir a Pamplona, donde me esperaba Amaia Urzáin (profesora de la Universidad de Mondragón y una de las profesionales que conoce más a fondo el mundo de la educación en museos de artes visuales en España) con quien iría hasta el Centro Huarte (CH) para tener una reunión con el equipo directivo. La comprobación de que el cambio de paradigma ya está aquí, la experimentamos cuando: 1. el subdirector del centro Koldo Sebastián, nos explicó que también era el coordinador del DEAC y cuando 2. el director, Javier Manzanos, se quedó y estuvo super activo en una reunión centrada en los programas educativos del centro. Aunque parezca extraño, estas dos acciones marcan el inicio del cambio de paradigma en el terreno de la educación en museos, por un lado, porque normalmente los responsables del los DEACS nunca tienen tanto poder como para llegar a ser subdirectores y, por otro, porque cuando las personas dedicadas a la educación llegamos a un centro, normalmente el director no baja a saludarnos. Un poco más tarde se unió a nosotros Betisa Ojanguren (profesora de la UPNA y una de las educadoras del CH muy experimentada) y entre todas estuvimos reflexionando esobre el desarrollo del proyecto Puenting, un programa todavía por diseñar donde el arte contemporáneo sirva de puente entre museo y escuela. La reunión fue súper interesante y muy cálida porque desaparecieron las jerarquías y la sensación fue la de estar entre amigos.  

Tras la visita al CH, Amaia, Betisa y yo cogimos el coche y hablamos sin parar durante la hora de distancia que separa Huarte de Vitoria, ya que nuestro objetivo era ir a Artium para asistir al Laboratorio de Imágenes Obliteradas organizado por Laura TrafiYo tenía muchas ganas de conocer a Laura, una de las profesionales más interesantes de la educación artística en España, donde residía antes, y en EEUU donde reside en la actualidad. Entre otras muchas cosas, admiro a Laura por la traducción de dos libros fundamentales para mi: Posiciones en la enseñanza y Encuentros en el museo feminista virtual. Gracias a la excelencia de su traducción podemos leerlos oyendo prácticamente a las autoras. El Laboratorio de Imágenes Obliteradas volvió a dar fe, otra vez, del cambio de paradigma desde dos puntos de vista: en primer lugar, sucedió en una de las salas del museo (no aislados en el aula didáctica) y fue increíble el momento en el que nos trajeron una de las obras que necesitábamos, directamente desde los almacenes; en segundo lugar Laura vino hasta Vitoria en calidad de artista, ya que el laboratorio es una pieza dentro de la exposición Estancias (prácticas retituyentes sobre la colección Artium), pieza que diluye las fronteras que tanto empeño tenemos en borrar: artista/euducadora, obra/actoeducativo, publico/estudiantes, museo/escuela. Desde este punto de vista, esta acción tiene lugar precisamente en el medio de los ocho elementos citados: representa el cambio hacia la dilución, la importancia que lo pedagógico está adquiriendo en los centros de arte y, por encima de todo, la intelectualización de las prácticas relacionadas con la educación artística centradas en el análisis y la reflexión, así como en la producción con procesos contemporáneos como el vídeo. Rescato una de las ideas de Laura: “Hemos de trabajar la imagen como habilidad cívica en vez de cómo competencia estética, entonces ser espectador cambia a favor de luchar por los derechos civiles”.

Los dos días siguientes sucedieron en Bilbao donde aparecieron en escena nuevos compañeros de viaje: Imanol Aguirre (colega del área en la UPNA), Lura Baigorri (Profesora de Video Arte en la UB), José Ramón Alcalá (especialista en Arte y Nuevas Tecnologías de la Facultad de BBAA de Cuenca) y Mara Díaz (especialista en Didáctica de la Música de la UPV). Con todos ellos pasé dos días increíbles saltando desde el siglo XIX al XXI ya que estábamos en un tribunal que nos anclaba en el paradigma anterior al tiempo que hablamos y visitamos lugares como el Centro Cultural Alhondiga que nos situaban en la dirección del cambio al mezclar, en un espacio diseñado por Philippe Stark, bibliotecas, salas de artes visuales y PISCINAS…Aprendí muchísimo de mis compañeros. 
Cansada pero contenta volví a Madrid disfrutando de la sensación de que el cambio que estamos reclamando desde las aulas está comenzando a suceder en la realidad de manera que casi, casi me siento como una Mary Poppins posmoderna (pero sexuada por favor) y soy capaz de decir supercalifragilisticoespiralidoso y de traducirlo quizás como: el cambio de paradigma ya está aquí.




2012 REDucation: tesis invisibles, hogueras virtuales y paredes rosas o cómo el conocimiento en el siglo XXI solo se puede crear en RED


Esta semana el elogio que voy a hacer va a ser el elogio del trabajo en red, porque todos los eventos que se han sucedido (semana a semana me asombro de la cantidad que eventos que se suceden a mi alrededor) están relacionados, de una u otra manera, con la creación de comunidades y el trabajo colaborativo.



La semana empezó con la lectura de la tesis doctoral de Clara Megías el lunes 13. Creo que casi todos los que conocéis este blog conocéis ya a Clara y no necesita mucha presentación. Para quienes no la conozcáis, es colega en el Departamento de Didáctica de la Facultad de BBAA UCM donde disfruta de su beca predoctoral, es miembra activa de Pedagogías Invisibles y es la mitad del colectivo Nubol. A Clara la conozco desde que le di clase hace ya muchos años, en primero de carrera y es una de esas alumnas con las que sigo relacionada mucho tiempo después. Su trabajo de investigación, siempre centrado en la innovación, ha tenido como contexto una de las principales líneas de nuestro grupo de investigación: los contextos de salud en concreto con adolescentes hospitalizados. Es una línea que necesita personas valientes porque las condiciones de trabajo son muy duras. 
Clara además ha sido valiente al introducir el arte contemporáneo como una herramienta posibilitadora en este lugar en un principio tan poco cercano. Por lo que su valentía ha sido doble. Pero claro, es que su valentía ha sido una valentía en red. Al crearse en el año 2009 Pedagogías Invisibles, su trabajo se ha visto interconectado y rizomeado con sus otros miembros y la lectura de su tesis puede decirse que es la primera tesis invisible. En un mundo hiperconetctado la figura del erudito está a punto de desaparecer, porque el conocimiento ya no se esconde, sino que se comparte, es visual y es rizomático. Más importante que tenerlo, lo importante ahora es, qué hacemos con él y en este sentido nos obliga a ser creativos: solo quienes le den usos interesantes y necesarios generarán otros rizomas.  Tal como celebramos el año pasado por estas fechas con Alejandro Piscitelli en el evento Edupunk y posuniversidad: ¿Tienen sentido los doctorados en tiempos de FB? los estudios de doctorado y la edición de tesis doctorales tienen que cambiar y la tesis de Clara es la primera que se acerca a este cambio.

El jueves tuvo lugar la segunda sesión de presentación de proyectos del MESO (Master Educación Secundaria Obligatoria): al abrir la puerta del noaula lo primero que apareció ante mis ojos fue una tienda de campaña!!!. Los proyectos de esta sesión nos hicieron sentir igual de bien que los de la anterior, ya que los estudiantes han integrado todos ellos el arte contemporáneo y arquitecturas disruptivas y estoy segura de que también lo utilizarán cuando sean docentes. El primer proyecto, EDUCAMP, propuso el uso de las dinámicas de campamento para armar la sesión, así que tumbados sobre colchonetas y alumbrados por un fuego virtual, escribimos en un papel lo que no nos gustaba de la educación actual para luego o convertir ese papel en una mariposa o hacerlo desaparecer mediante una máquina trituradora. El segundo proyecto sucedió en medio del campo, deslocalizando por lo tanto las geografías habituales mientras que el tercero y cuarto coincidieron en la utilización de la lana como metáfora del trabajo en red en un caso y como transformación de la asignatura  de Costura (solo podía ser en el colegio Estudio claro) mediante la introducción de lo denominado como Yarnbombing” o “Ganchillo urbano” que renueva en uso de este tipo de técnicas al descontextualizarlas. La mayoría de estos proyectos han sido creados y presentados en grupo y también tengo que decir, que las calificaciones a las que llegó cada estudiante sobre su proceso de aprendizaje, fueron consensuadas entre todos demostrando una vez más la eficacia del trabajo en red.

Para terminar, el viernes en ARCO se presentaron los números 4 y 5 de la revista API (Arte y Políticas de la Identidad) de la Universidad de Murcia en la que Clara, Noelia Antúnez y yo hemos publicado el artículo ¿Señora con abrigo de visón o freaky blanquecino? El Invisible Museum Project: desplazando el concepto pedagogías invisibles hacia los museos de artes visuales” (PDF aquí). Estos dos números se han dedicado a las Pedagogías críticas y al Arte y mediación y compilan interesantes reflexiones sobre ambos temas. Nuestro artículo aborda el trabajo que estamos haciendo en Pedagogías Invisibles sobre los procesos de direccionalidad en los museos de artes visuales, explicando cómo nos afectan de forma teórica las ideas de Elizabeth Ellsworth y Judith Butler y el trabajo que hemos hecho en cinco museos: Tate Modern, Thyssen, LABoral, Matadero y el New Museum.

Tanto la tesis de Clara como este último artículo son productos del aprendizaje en red, de la colaboración, del buen ambiente de trabajo, de compartir en vez de ocultar, de reunirnos y hablar en vez de guardar los secretos. ESTA ES LA ÚNICA FORMA DE TRABAJAR AHORA. COMPARTAMOS