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2012 Administraciones públicas, debates síncronos y habitaciones expandidas: o cuando la crisis existe menos en la renovación educativa


La palabra que más se repite a mi alrededor es la palabra crisis, hay crisis en la economía, en la jurisprudencia y en los transportes públicos. Hay crisis en el periodismo, en la industrial musical y, por supuesto en la banca. Hay crisis en el cine, en la ganadería y en la venta de ollas a presión, pero no hay crisis en la renovación educativa que no es lo mismo que decir que no hay crisis en la educación. Y lo digo por que se suceden a mi alrededor multitud de actos que tienen que ver con la realidad de que los que nos dedicamos a la pedagogía estamos construyendo nuevas prácticas sobre las que cimentar los aprendizajes y esta construcción se comparte y se visibiliza de diferentes formas, especialmente con la organización de eventos y la publicación de textos.
El jueves 25 de Septiembre viaje a Sevilla para trabajar con el colectivo de profesionales de las administraciones públicas andaluzas que dedican parte de su tiempo a formar a sus compañeros. El IAAP (Instituto Andaluz de Administración Pública), cuyo timón llevan por Paco Lema y María del Mar Herrera, me invitaron a abrir una puerta para que entrara aire fresco, que abriera una puerta para que las prácticas docentes abandonen el simulacro, los procesos verticales y la obsesión por la evaluación a través de la rEDUvolution. Que un colectivo tan a priori lejano a mis intereses me llamase, ha supuesto la constatación de cómo la educción artística y los procesos de los lindes constituyen el lugar propicio para contaminar y re-generar los espacios mas tradicionales. La reunión, impregnada de la polémica mas fructífera, me hizo conocer a profesionales que ya están llevando la rEDUvolution a cabo en su ejercicio puesto que muchos de ellos, provienen de la animación sociocultural y llevan aplicando lo narrativo y las dinámicas de grupo en su día a día como docentes desde hace mucho tiempo. Comprobar como compartimos los modos de entender la educación y sentir una vez más que somos muchos los que renegamos de la educación bulímica, me da muchas fuerzas para cambiar la educación en la práctica.
Ese mismo día por la tarde participé en Educared 2012/13, en el eje temático número cuatro donde estamos debatiendo el tema de cómo y qué enseñar en la sociedad digital, en este caso organizado por Fundación Telefónica Perú. Presenté los seis ejes de la rEDUvolution en un taller en vivo a partir del cual se ha abierto el debate sobre las diferentes propuestas. Desde muchos lugares de latino américa participaron profesionales de la educación preocupados por la obsolescencia del sistema educativo, dando fe de la dimensión global de nuestras preocupaciones. 
El día siguiente, viernes 26, dio comienzo Habitación, el proyecto que Pedagogías Invisibles ha diseñado y está implementando para Matadero Madrid desarrollado dentro de los espacios de trabajo de El Ranchito. Durante cinco sesiones (esta fue la primera) repensaremos el mobiliario, la decoración, la iluminación, las nuevas tecnologías y los sentidos olvidados del espacio pedagógico del siglo XXI.

En esta primera sesión nos planteamos reflexionar sobre las paredes, techos y suelos y nos preguntamos ¿cómo podemos conseguir un mejor uso de las estructuras en los espacios pedagógicos del siglo XXI? Para poder contestar a esta pregunta invitamos a Pablo Prieto coordinador del Grado en Bellas y Artes y Arquitectura de la Universidad Rey Juan Carlos, Francisco Triviño y Katerina Psegiannaki miembros de la plataforma Hipo-Tesis, Leonor Serrano artista y arquitecta, Santiago González, arquitecto y profesor de secundaria (o al revés), Andrés Jaque investigador sobre los usos políticos de la arquitectura, Asier Núñez estudiante de 1º curso de Ingeniería de la edificación, además de un total de 29 personas interesadas en las intersecciones entre arquitectura y educación. De entre todas las cuestiones que se plantearon me quedo con el concepto redescintualizar, la idea de que el espacio pedagógico se ha de delimitar de forma no recintual y no permanente sino provisional: sin puertas, sin paredes, con revestimientos orgánicos y zonas delimitadas pero nunca para siempre.web de Pedagogias invisibles
El último evento ha sido organizado por Fundación Telefónica y Zemos 98 para debatir en torno a la presentación del libro Educación Expandida editado por el citado colectivo. Por la mañana se organizó una mesa de debate en la que actué como moderadora y que tuve el placer de compartir con Juanjo Muñoz y Jenyfer García, antiguo director y alumna del IES Antonio Domínguez Ortiz donde se llevó a cabo la primera experiencia en España en la que la metodología del Banco Común de Conocimientos (BCC desarrollada por Platoniq) se aplicó en un contexto formal y que quedó registrada en el documental La escuela expandida, cuyo visionado fue el detonante del debate. Por la tarde asistimos a la presentación del libro donde Juan Freire y Rubén Díaz nos dieron una lección de renovación pedagógica, tocando, entre otros temas, el credencialismo y el monopolio de la certificación de saberes que conduce a la espiral bulímica en el que se sitúan muchos institutos y universidades. El día terminó con Jara Rocha, quien se atrevió a bucear en su propia memoria audiovisual al enseñarnos su código fuente y demostrar, una vez mas, lo urgente que resulta emigrar del texto a las imágenes.
¿Alguien dijo crisis?

2012 ESTOY artista: reflexiones sobre la necesidad de erradicar YA las divisiones entre los campos profesionales y por lo tanto, sus denominaciones


Hoy me he levantado y he sido ARTISTA, porque cuando escribo o cuando diseño una clase es la etiqueta más cercana que encuentro para definir lo que estoy haciendo. Pero a la media hora he sido EDUCADORA y luego, cuando me he hecho unas tostadas he sido COCINERA y luego CHOFERESA y luego PASEANTE, así que he sido cinco cosas distintas en el mismo día. Este párrafo de inicio tiene que ver con lo que me gustaría compartir hoy y con los dos eventos en los que he participado esta semana y que tienen como rasgo común la reflexión de que el lenguaje que utilizamos tanto en el terreno del arte como el de la educación ya no nos sirve puesto que nos lleva a categorías obsoletas.

El miércoles Pedagogías Invisibes nos configuramos por razones prácticas en asociación, momento que coincidió con la inauguración del espacio que nos ha cedido El Ranchito para desarrollar nuestro trabajo a medio camino del arte y de la educación. Mediante una acción metafórica llamada “Conquistando el Ranchito” firmamos las actas y habitamos el espacio. Ya en este evento al principio de la semana surgió la duda: ¿nos definimos como artistas o como educadores? Como si no fuese posible definirse mediante las dos cosas. 

El jueves por la tarde fui invitada junto con los noestudiantes del MESO (Master de Educación Secundaria Obligatoria) a BigMac, el espacio de trabajo organizado por los estudiantes del MAC (Master en Arte y Creación) de la Facultad de BBAA de la UCM. Allí coincidí con otros componentes del panorama artístico actual: el colectivo de comisarios digitales NowwwH, el comisario independiente Iván López Munuera, Alejandro Simón, artista y uno de los coordinadores de BigMac y Aurora Fernández Polanco profesora también de dicha facultad. 

El debate que se abrió me pareció super interesante y tuvo que ver con la problemática de las tensiones entre artistas y educadores. La realidad que yo denunciaba y que creo que, por mucho que asistamos a un momento de giro educativo en las artes visuales, sigue funcionando es que los profesores seguimos minusvalorados frente a la figura de los artistas. Sin meterme a elucubrar sobre las razones de esta realidad (debido a que el tema excedería el espacio de este post) creo sinceramente que artistas y educadores tenemos más cosas en común que cosas que nos separan: ambos trabajamos con el conocimiento (la obra de arte o el contenido de una clase), necesitamos interlocutores (público o alumnos), necesitamos un contexto legitimador (escuela etc. o museo etc.) y tenemos que ser creativos. También creo que es muy similar la figura del comisario y la del profesor ya que un profesor está comisariando cuando elije los contenidos de su clase así como el orden de su discurso. Todo esto nos llevó a definir como obsoletos los términos artista y profesor de manera que Iván López Munuera propuso hablar de agentes. Conectando su idea con las coordenadas de la filosofía queer, mi propuesta fue la de dejar de hablar de ser artistas o profesores y empezar a decir “estoy artista” o “estoy profesora”.  

Hay que suprimir las categorías estancas y crear nuevos usos y denominaciones para los espacios profesionales interdisciplinares que estamos creando en este momento bisagra en el que la educación artística del siglo XIX tiene que convivir con la educación artística del siglo XXI, así que como el término eduartista todavía no está consensuado prefiero cambiar ser por estar

ahora ESTOY educadora, pero ¿que estaré dentro de media hora?