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2013: ¿Debe la universidad convertirse en un campamento de verano?


#día11:20130218 Esplendor en la alfombra
¿Qué consecuencias tiene para el aprendizaje mantener una reunión sobre un mantel, oliendo unas flores y saboreando un pastel? Estos son los objetos que he llevado esta tarde a la reunión que he mantenido con los co-investigadores del proyecto con la intención de romper la arquitectura de la clase y emigrar a la arquitectura de la reunión. Como si de un picnic se tratase, nos hemos sentado en el suelo y hemos compartido los descubrimientos de esta semana en la que cada uno de nosotros ha ido calentando motores con respecto al tema central de nuestra investigación, es decir, si las metodologías que se utilizan en la educación superior norteamericana realmente consiguen que el aprendizaje suceda.
El primer investigador ha traído una foto del edificio en el que se reúnen los estudiantes y del club de montaña. En el primer contexto se ha fijado en las ventanas de las oficinas donde trabajan los encargados de vigilar el orden en el campus descubriendo que por lo tanto no es tan libre ese espacio como parece. Por otro lado, la habitación donde se reúne el club de montaña, tiene las paredes de color amarillo, muchísimos sofás y banderolas colgando de los techos transmitiendo el mensaje de ser un lugar plenamente colonizado por los estudiantes, bastante horizontal un lugar salvaje.. La segunda investigadora, se ha fijado en algo que ha ocurrido hoy en su clase y es que, al apagar las terribles luces eléctricas y dejar que entrase la luz natural por las ventanas, los alumnos han hablado mucho más ¿tendrá este echo una relación de causa efecto? La tercera ha realizado un minucioso estudio de otro aula analizando de manera semiótica mensajes como la textura de madera de las mesas o la existencia de un sofá que no puede usarse durante las clases. Y el último de ellos ha hecho una exploración de las pedagogías invisibles de los dormitorios donde existen espacios comunes que parecen completamente inhabitados ya que hay una norma tácita mediante la cual nadie puede colgar nada en las paredes (pueden incluso multarles) de modo que las estructuras están inmaculadas y parecen verdaderos hospitales, así como de algunas aulas con mesas y sillas ancladas al suelo. Hemos reflexionado sobre el acceso a las aulas que es sin llave y que incluso las pueden utilizar como lugar de estudio cuando no hay clases o ver una película por la noche. También hemos hablado de las fiestas y lo importante que es para su aprendizaje la vida social que se desarrolla entre ellos de manera que probablemente emerja una categoría que tenga que ver con lo que se aprende en las fiestas.
Y, para terminar, hemos visto la presentación que tengo mas formal sobre el tema de las pedagogías invisibles y nos hemos reído bastante con los ejemplos de los colegios que parecen fábricas y las escuelas de negocios que parecen embajadas.
Ha sido una reunión muy productiva donde he aprendido mucho sobre como funcionan las cosas en este lugar y que ha sucedido de forma distendida dando fe de lo importante que es romper el formato y calentar el cerebro situando nuestros cuerpos de manera diferente sobre alfombras rugosas. Esplendor en la alfombra.
#día12:20130219 ¿Debe la universidad transformarse en un campamento de verano?
No muy lejos de Colby existe otro college llamado Unity, un centro especializado en todas aquellos grados que tienen que ver con el cambio climático: ciencias medioambientales, ecoagricultura, bilogía marina, etc. Este centro pretende ofertar aquellos saberes que estén en conexión con la sostenibilidad y la posibilidad cada vez más remota de salvar el planeta de los desastres ecológicos que los seres humanos estamos creando de manera nada ética, y claro, un college de estas características basa sus metodologías de enseñanza en proyectos completamente prácticos en un contexto completamente disruptivo, de echo, según uno de los componentes de la comunidad de Unity, nada menos parecido a una universidad y más similar a un campamento de verano.
Aunque mi informante reniega de esta imagen de la un centro universitario como un camp, creo sinceramente que es hacia allí hacia donde debemos ir. Utilizar lo experiencial, es algo que se lleva haciendo desde hace mucho tiempo en la educación no formal, en lugares raramente urbanos, con monitores en vez de con profesores, sin exámenes y sin pizca de aburrimiento. Y resulta que es en este formato educativo donde el aprendizaje sucede: sin asignaturas, sin libros, sin pizarra, sin sillas, sin mesas. Justo ahí. Y sucede por que no hay simulacro posible, por que lo vivencial impregna todas las actividades. La rEDUvolution intenta llevar hasta la educación formal aquello que funciona en la educación no formal, y estas actividades grupales, relacionadas con lo celebrativo, el juego, las catarsis colectivas, los rituales, momentos en los que las vivencias se convierten en aprendizaje debido a que el cuerpo se encuentra completamente entregado a la experiencia, son las que debemos de poner en práctica en los contextos académicos, los cuales, investidos de un falso aura de intelectualidad, anulan el aprendizaje mediante la representación de simulacros vacíos.
¿Por qué no convertir las universidades en campamentos de verano, en lugares desestructurados, horizontales y donde no es necesario estudiar por que se aprende haciendo? ¿Será el modelo de Uninity el modelo del futuro? Muchas preguntas y….más preguntas todavía.
#día13:20130220 Cero patatero o lo que ocurre cuando solo cinco estudiantes se matriculan de una asignatura
No quiero dejar de escribir sobre una conversación que tuve con Luis la semana pasada sobre uno de los temas centrales de estudio de BreakingTheMembrane: la evaluación del profesorado en la educación superior. En Colby los estudiantes evalúan a los profesores de diferentes maneras: mediante un test por asignatura al final de cada cuatrimestre y, de forma indirecta, a través de lo que Luis llama Evaluación por Demanda y es que resulta que en Colby cada profesor oferta su asignatura a toda la comunidad de estudiantes quienes, apuntándose o no apuntándose a los cursos ofertados, demuestran quienes son los profesores que les interesan de los que no. Cuando en una asignatura se han apuntado menos de cinco estudiantes, la asignatura se anula, lo que se considera como una evaluación profundamente negativa para el profesor.
Tener en cuenta como factores importantes del proceso de aprendizaje a todos los agentes implicados y no solo a los estudiantes, es un paso que en las universidad des públicas madrileñas brilla por su ausencia y que considero que es cada vez más importante, entendiendo como evaluación no la venganza anónima de los estudiantes si no una reflexión profunda sobre las prácticas profesorales. Como docentes, es necesario que sepamos que tipo de transformaciones se operan en los actos pedagógicos que desarrollamos para que haya un feed back, un boomerang, para que simplemente tengamos información sobre lo que estamos haciendo. Pero….¿es la evaluación por demanda un método eficaz? ¿realmente que una asignatura se quede vacía significa que el profesor sea un mal enseñante?  o ¿realmente las asignaturas que se llenan se llenan por la excelencia del profesor o por lo conveniente del horario u otros factores invisibles?
Este año mi experiencia al respecto ha sido muy perturbadora: la evaluación del aprendizaje con los tres grupos de estudiantes que he tenido la hemos hecho en voz alta y, en líneas generales, los estudiantes han afirmado que han aprendido, pero yo no he podido más que sentir que estaban mintiendo, que, por el hecho de estar yo presente en la sesión pública de evaluación y a pesar de que cada uno se ha puesto su nota, los estudiantes han falseado sus comentarios. Está claro que debemos de reflexionar sobre todos los agentes implicados en vez de solo uno pero…¿Cómo hacerlo?
#día14:20130221 Aprendiendo también …..de la comunidad de profesores
Además de ser evaluados por los estudiantes, los profesores de Colby aprenden unos de otros, peer to peer, o esto es al menos lo que opina Luis y lo que parece demostrar que se organicen una serie de eventos como los faculty meetings (una vez cada tres meses se reúnen todos los docentes para compartir sus prácticas) y los faculty lectures en los que determinados profesores cementan sus metodologías de trabajo con los demás. Se me ocurren muchas más actividades que los docentes deberíamos de impulsar para dejar de trabajar solos y empezar a hacerlo en equipos tal como hicimos el año pasado Clara, Eva, Alberto y yo en Esto No Es Una Clase. Si vuelvo a mirar hacia mi país de origen, veo como con los únicos colegas con los que comparto algo son con aquellos que conozco por alguna razón externa a la universidad o con los que comparto pasillo….De muchos no sé ni los nombres, con otros ni me dirijo la palabra, y desde luego que con los que hablo no se me ocurre hablar de pedagogía….
La idea del Profesor con mayúsculas, de una sola figura en frente de treinta estudiantes, nos vuelve a conectar con la categoría de experto, con la idea del genio aislado en la torre de marfil, mientras que en el siglo XXI, cualquier profesional, pero especialmente los relacionados con la gestión del conocimiento, tienen la obligación de estar acompañados, entenderse como parte de dos comunidades (la comunidad del aula y la comunidad de docentes) desde donde diseñar y desarrollar la acción educativa en equipo. En el siglo XXI será muy difícil visualizar quien es el profesor o profesora, por que lo que tendremos ante nuestros ojos será una amalgama, una mezcla, un rizoma, una comunidad de personas generando conocimiento entre todos y a la vez….
No quiero decir con esto que Colby sea perfecto, quiero decir que creo que otro de los grandes cambios deben de ir orientados no solo a que los docentes mejoren sus conocimientos sobre su materia sino sobre las posibles formas de impartirlas y cómo esas formas ya no pueden ser las que fueron. Este cambio de formato ya no es posible acometerlo de manera individual, sino que hay que realizarlo junto a nuestros pares, que son los estudiantes y…el resto del profesorado. ¿Cómo acometer esta empresa en la educación superior, como convertir a los profesores de nuevo en estudiantes? Además de evaluados debemos de ser aprendices, no solo de los estudiantes sino de nuestros colegas docentes…¿o no?

1 comentarios:

Marcelo dijo...

María. Cuando te refieres a Luis, es a Camnitzer?

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